Fuertes explosiones sacudieron este domingo la capital afgana en medio de la creciente confrontación militar entre Afganistán y Pakistán. El gobierno talibán aseguró haber repelido un ataque aéreo pakistaní contra Kabul, mientras periodistas en el lugar reportaron detonaciones y columnas de humo.
La escalada se produce tras varios meses de tensiones fronterizas que desembocaron el jueves en una ofensiva lanzada por Afganistán a lo largo de la frontera común. En respuesta, Pakistán activó operaciones terrestres y aéreas, y declaró la “guerra abierta” contra las autoridades talibanas, a quienes acusa de albergar a milicianos responsables de atentados en su territorio. Kabul rechaza estas acusaciones.
El Ministerio de Defensa afgano afirmó que sus defensas aéreas actuaron contra aeronaves pakistaníes sobre Kabul y aseguró haber causado “daños importantes”, incluso en la ciudad paquistaní de Rawalpindi. Islamabad no confirmó esas declaraciones.
Residentes reportaron ataques cerca de la antigua base aérea estadounidense de Base aérea de Bagram, al norte de la capital. Según autoridades locales, no se registraron víctimas ni daños materiales significativos.
Durante la noche, se intensificaron los combates en distintos puntos del país, incluido el paso fronterizo de Torkham, clave para el tránsito entre ambas naciones. En la ciudad de Jost, cercana a la frontera, varios residentes abandonaron sus hogares ante la violencia.
La tensión también ha frustrado los intentos diplomáticos impulsados por países como Arabia Saudita y Catar para alcanzar una tregua. Mientras Islamabad sostiene que ha bombardeado decenas de posiciones y causado centenares de bajas afganas, Kabul ofrece cifras distintas y afirma haber infligido pérdidas significativas a las fuerzas pakistaníes. Los balances de víctimas no han podido ser verificados de manera independiente.
La actual ola de violencia es considerada la más grave entre ambos países desde octubre pasado y amenaza con ampliar la inestabilidad en la región.














Esa tensión entre Afganistán y Pakistán preocupa bastante.
Kabul otra vez en medio de explosiones, qué duro.
Eso está cogiendo un rumbo peligroso.