El estado de Florida continúa aplicando la ley SB 4-C para arrestar a migrantes indocumentados, pese a que la Corte Suprema de Estados Unidos confirmó en julio la suspensión temporal de la medida.
Documentos judiciales revelan que en julio fueron detenidos dos migrantes —un guatemalteco y un mexicano— bajo esta normativa, considerada una de las más restrictivas del país en materia migratoria.
La ley, impulsada por el gobernador Ron DeSantis, convierte en delito estatal el ingreso irregular, facultando a las autoridades a encarcelar a indocumentados. Sin embargo, desde abril su aplicación está bloqueada por orden del Tribunal del Distrito Sur de Florida, ratificada por el Supremo.
La jueza Kathleen M. Williams declaró en desacato al fiscal general del estado, James Uthmeier, por no acatar la suspensión y le ordenó presentar informes periódicos sobre los arrestos.
Organizaciones como la Coalición de Inmigrantes de Florida y la Asociación de Trabajadores Agrícolas han denunciado que la SB 4-C es inconstitucional, ya que la política migratoria es competencia federal.
También acusan al estado de usarla para recluir a personas en el centro “Alligator Alcatraz”, una instalación para 2,000 detenidos inaugurada el 3 de julio al oeste de Miami.
El caso se ha convertido en un símbolo del pulso entre estados gobernados por republicanos y el Gobierno federal sobre la gestión de la migración, con implicaciones que podrían extenderse a todo el país.














los estados no pueden estar por encima de la corte suprema eso es abuso
esa ley es muy dura y solo busca hacerle la vida imposible a los migrantes
eso es una injusticia porque si la corte la suspendió no deberían estar aplicándola