Una intensa tormenta de arena impactó este sábado la Franja de Gaza, generando nuevas dificultades para miles de personas desplazadas que permanecen en refugios improvisados en medio del conflicto armado.
Las fuertes ráfagas de viento sacudieron tiendas de campaña, levantaron basura y redujeron considerablemente la visibilidad en distintos sectores del territorio, donde una densa capa de polvo cubrió calles y edificaciones.
En varias zonas de Gaza, el ambiente se tornó irrespirable debido a la alta concentración de arena suspendida en el aire, mientras el cielo adquiría una tonalidad anaranjada.
La situación afecta especialmente a familias que permanecen en campamentos temporales tras haber perdido sus viviendas durante los bombardeos, en estructuras frágiles que ofrecen poca protección frente a condiciones climáticas extremas.
La agencia oficial palestina Wafa señaló que las condiciones meteorológicas agravan aún más la situación de los desplazados, expuestos tanto al frío del invierno como al calor intenso del verano.
Según reportes locales, la tormenta dañó varios campamentos donde miles de personas intentan sobrevivir en refugios precarios.
Para el resto de la jornada se prevé que continúe un ambiente caluroso, polvoriento y parcialmente nublado.
El fenómeno ocurre en un contexto de severas limitaciones humanitarias, con restricciones en el ingreso de ayuda y suministros esenciales hacia el enclave palestino.
Además, sigue cerrado el paso por Cruce de Rafah, una vía clave para evacuaciones médicas y entrada de asistencia humanitaria















Las ráfagas de viento son tan fuertes que han arrancado muchísimas de esas carpas improvisadas en la zona de Rafah
Miles de familias que viven en casuchas de lona y plástico ahora tienen el polvo metido hasta en la sopa
Esa tormenta de arena se metió de golpe esta mañana y puso el cielo de un color naranja que mete miedo