El Gobierno del presidente Donald Trump planea recortar alrededor de 600 millones de dólares en fondos federales destinados a programas de salud pública en cuatro estados gobernados por el Partido Demócrata, entre ellos California, de acuerdo con informaciones divulgadas por medios estadounidenses.
La medida, que será ejecutada por el Departamento de Salud, afectará recursos asignados a iniciativas financiadas a través de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC). Los estados impactados por la reducción presupuestaria son California, Colorado, Illinois y Minnesota, donde los fondos se destinaban tanto a programas públicos como a proyectos gestionados por organizaciones no gubernamentales.
Según reportes, una parte de los recursos dejará de entregarse esta misma semana, mientras que el resto será suspendido en los próximos días. Los recortes incidirán en áreas clave como la contratación de personal sanitario, la modernización de sistemas de salud y la preparación y respuesta ante epidemias, así como en programas dirigidos a comunidades vulnerables.
Un portavoz del Departamento de Salud explicó que la decisión responde a una revisión de prioridades de la agencia, pese a que los fondos ya habían sido aprobados previamente por el Congreso. Los ajustes forman parte de un paquete más amplio de recortes presupuestarios impulsados por la Oficina de Gestión y Presupuesto (OMB), que también contempla la eliminación de otros recursos federales en distintos departamentos.












