El presidente de Colombia, Gustavo Petro, firmó el Decreto 0170 del 20 de febrero de 2026, que establece un arancel recíproco del 30 % a importaciones provenientes de Ecuador y restricciones adicionales al ingreso de ciertas mercancías por vía terrestre. La norma fue publicada este lunes y entró en vigor al día siguiente, como respuesta a medidas comerciales adoptadas previamente por el Gobierno ecuatoriano.
El gravamen alcanza 23 partidas arancelarias —equivalentes a 73 subpartidas— que incluyen productos agrícolas, industriales y manufacturados como arroz, aceites, calzado, plásticos, papel, tubos metálicos y frutas, entre otros bienes clave en el comercio bilateral.
Además, el decreto prohíbe el ingreso por los pasos fronterizos terrestres de Ipiales y Puerto Asís de determinados productos que puedan ser utilizados en la producción de fentanilo, como parte de los controles contra el narcotráfico y el procesamiento ilícito de drogas sintéticas.
La normativa advierte que el incumplimiento implicará la incautación de las mercancías y del medio de transporte, así como sanciones sin posibilidad de legalización posterior o reembarque, endureciendo el control aduanero en la frontera común.
El Gobierno colombiano justificó la decisión por razones de seguridad nacional y como respuesta a la tasa del 30 % aplicada por Ecuador a productos colombianos desde febrero, medida que Bogotá considera incompatible con los acuerdos comerciales de la Comunidad Andina y que ha intensificado la tensión bilateral.














Cerrar pasos y endurecer controles muestra que la cosa va en serio. Esperemos que no escale más.
Si Ecuador puso 30 %, era lógico que Colombia respondiera. Pero estas guerras comerciales no dejan nada bueno.
Los productores y exportadores son los que sienten primero estos golpes. Eso impacta precios y empleo.
Cuando se mezclan temas comerciales y seguridad, la tensión sube rápido. Ojalá ambos países busquen diálogo.
Un arancel de 30 % no es poca cosa. Eso puede afectar fuerte el comercio entre Colombia y Ecuador.
Qué bien se siente ver que el Gobierno protege al arrocero colombiano prohibiendo que el arroz ecuatoriano entre por tierra como si nada
Mucho bulto con la «seguridad nacional» pero lo que hay es un juidero comercial que va a dejar a más de un camionero pasando hambre en Ipiales
Yo no creo que esa peleadera de presidentes ayude en nada porque al final el que paga el pato es el consumidor que va a ver todo más caro