Los enfrentamientos entre la Policía Nacional de Haití (PNH) y grupos armados en la capital del país han dejado al menos 116 muertos desde inicios de enero, según informó este miércoles la organización no gubernamental Combite Pour La Paix et le Développement (CPD). Los choques se han concentrado principalmente en el sector de Bel-Air, uno de los más conflictivos de Puerto Príncipe.
De acuerdo con la ONG, entre las víctimas mortales figuran 64 presuntos pandilleros. Además, otros 58 integrantes de bandas resultaron heridos durante las operaciones policiales. El balance también incluye un alto número de civiles afectados: al menos 52 personas fallecidas y 26 heridas, muchas de ellas utilizadas como escudos humanos o alcanzadas por balas perdidas y ataques con drones.
El director ejecutivo de CPD, Fritznel Pierre, subrayó la necesidad de reforzar la protección de la población civil durante las intervenciones de las fuerzas de seguridad. “La paz ha cambiado de bando”, afirmó, al señalar que los pandilleros están huyendo de sus escondites tradicionales para refugiarse en zonas como Cité-Soleil, uno de los barrios más densamente poblados de la capital.
Desde hace varias semanas, la Policía Nacional de Haití mantiene una ofensiva sostenida contra los cuarteles generales de las bandas armadas en sectores estratégicos del centro de Puerto Príncipe, entre ellos Bel-Air, Rue Saint-Martin, Grand Rue y La Saline. La institución ha divulgado en sus redes sociales balances periódicos sobre estas operaciones.
En su informe más reciente, la PNH reportó la incautación de 25 armas de fuego y 14,269 municiones de distintos calibres, así como la detención de tres presuntos traficantes de armas. También fueron decomisados chalecos antibalas, radios de comunicación y uniformes utilizados por las bandas criminales.
La intensidad de las acciones policiales ha provocado incluso la desaparición de varios líderes pandilleros de redes sociales como TikTok, plataformas que solían utilizar para transmitir en directo y enviar mensajes a la población.
Este miércoles, en una operación conjunta de la PNH, las Fuerzas Armadas de Haití (FADH) y la Fuerza de Represión de Pandillas (FRG), fue destruida en la zona de Bas-Delmas una vivienda atribuida al jefe pandillero Jimmy Cherizier, alias Barbecue, según muestran videos difundidos en redes sociales.
“La operación busca desmantelar a todos los bandidos terroristas que ocupan estos barrios para restablecer la paz”, afirmó la Policía haitiana en un comunicado publicado en Facebook.
Días antes, Cherizier había instado públicamente a los residentes de Bas-Delmas a abandonar la zona, lo que provocó el desplazamiento de cientos de personas hacia otros sectores de la capital. Asimismo, el líder pandillero declaró que el primer ministro Ariel Henry no debería continuar en el cargo para evitar lo que describió como una guerra sangrienta en el país.














Es una realidad muy triste que los niños en Haití tengan que aprender a esconderse de las balas antes que a leer este enero
Qué bien que se denuncie la situación para ver si la comunidad internacional termina de mandar la ayuda que prometieron ahora mismo
Es un paso necesario que se enfrente la delincuencia con mano dura porque ya Haití no aguanta más desorden hoy jueves
Ojalá que esta vez logren limpiar el sector de Bel-Air para que la gente humilde pueda dormir tranquila este enero