El vencimiento del mandato del Consejo Presidencial de Transición (CPT) en Haití, previsto para el próximo 7 de febrero, mantiene al país en un clima de incertidumbre política ante la falta de acuerdos entre los principales actores nacionales sobre cómo continuar el proceso de gobernabilidad.
La situación genera temores de un nuevo vacío institucional que podría profundizar la crisis sociopolítica, económica y de seguridad que atraviesa la nación caribeña. A pocas semanas del fin del mandato del CPT, no se ha consensuado una propuesta única que establezca un mecanismo de continuidad del poder.
Haití se encamina así hacia una nueva etapa de transición, iniciada tras el asesinato del presidente Jovenel Moïse en julio de 2021. Desde entonces, el país ha sido gobernado por fórmulas provisionales, primero bajo el mandato del ex primer ministro Ariel Henry y, posteriormente, por el Consejo Presidencial de Transición, integrado por nueve miembros y acompañado por gobiernos encabezados por Gary Conille y el actual primer ministro, Alix Didier Fils-Aimé.
El CPT fue investido en abril de 2024 con la misión de restablecer la seguridad en zonas controladas por bandas armadas, organizar elecciones generales, promover un referéndum constitucional y facilitar la reactivación económica. Sin embargo, los avances han sido limitados, especialmente en materia de seguridad, lo que complica la organización del calendario electoral anunciado para 2026.
El profesor universitario Pierre Antoine Louis planteó que existen dos posibles salidas: una enmienda consensuada del acuerdo político vigente o una mayor implicación de la Comunidad del Caribe (Caricom). No obstante, advirtió sobre los riesgos de una intervención extranjera y consideró inviable la continuidad del actual modelo colegiado.
Según el analista, una alternativa constitucional sería la designación del presidente del Tribunal de Casación como presidente provisional, conforme a la Carta Magna de 1987. Mientras tanto, el presidente del CPT, Laurent Saint-Cyr, ha reiterado llamados al diálogo nacional como vía para evitar el colapso institucional y avanzar hacia elecciones que devuelvan legitimidad al poder político.















Me encanta que todavía haya grupos civiles tratando de mediar para que no se rompa la institucionalidad ahora en enero
Es positivo que el mundo entero esté pendiente de esa fecha para que los políticos haitianos sientan la presión este domingo
Qué bueno que todavía quedan unos días para que se sienten a hablar y busquen una salida pacífica hoy mismo