La jefa de Asuntos Políticos de Naciones Unidas, Rosemary DiCarlo, informó este jueves en una reunión del Consejo de Seguridad sobre Ucrania que en los casos de violencia sexual verificados desde la invasión de Rusia las víctimas son casi el doble de hombres que mujeres.
«Hasta la fecha, la ONU ha verificado 173 casos de violencia sexual relacionada con el conflicto (cometida) contra 112 hombres, 57 mujeres y 4 niñas. La Comisión Internacional Independiente de Investigación sobre Ucrania ha dicho que esos incidentes de violencia sexual pueden suponer crímenes de guerra», precisó.
La diplomática compartió los datos en una reunión del máximo órgano de Naciones Unidas con motivo del aniversario de la independencia de Ucrania y también del cumplimiento de un año y medio desde que Rusia instigó la guerra en el país.
No obstante, no dio detalles sobre los casos de violencia sexual verificados y se centró en los esfuerzos de la organización para apoyar a las mujeres y niñas.
En su intervención, DiCarlo apuntó el «devastador» impacto de la guerra sobre las mujeres ucranianas, que suponen la mayoría de las 6,2 millones de personas desplazadas a otros países y que también están en la primera línea de la respuesta humanitaria desde que comenzó la invasión.
También resaltó el impacto de las violaciones de los derechos humanos en los niños, sobre lo que la agencia responsable de la ONU ha verificado 824 ataques a instalaciones educativas y 403 a hospitalarias, una destrucción «que socava su derecho a la educación y la salud», denunció.
Indicó que la ONU está incorporando «perspectiva de género en su respuesta humanitaria», incluyendo «la promoción del empoderamiento y el liderazgo de las mujeres y priorizando la protección de la violencia basada en el género».
En ese sentido, indicó que ONU Mujeres ha aportado 14,6 millones de dólares de su fondo humanitario para la paz para financiar a unas 120 organizaciones de la sociedad civil «que apoyan a mujeres y niñas dentro de Ucrania y a las desplazadas en Moldavia».









Es alentador ver que la ONU está tomando medidas para empoderar a las mujeres y niñas en Ucrania.
Los ataques a instalaciones educativas y hospitalarias son crímenes atroces que deben investigarse adecuadamente.
Es preocupante que la guerra haya tenido un impacto tan devastador en las mujeres ucranianas y los niños.
La ONU debe garantizar que se haga justicia para todas las víctimas de violencia sexual en Ucrania.
Rosemary DiCarlo debería haber destacado más la importancia de responsabilizar a los perpetradores de la violencia sexual.
La situación en Ucrania es desgarradora, y la comunidad internacional debe redoblar sus esfuerzos para encontrar una solución pacífica.
ONU Mujeres está haciendo una contribución valiosa, pero se necesita más financiamiento para abordar esta crisis de manera efectiva.
La perspectiva de género es esencial en la respuesta humanitaria, pero aún queda mucho por hacer.
La destrucción de las infraestructuras educativas y de salud afecta gravemente a la población civil y a los derechos humanos.
Los ataques a instalaciones educativas y hospitalarias son inaceptables y deben detenerse de inmediato.
La ONU debe intensificar sus esfuerzos para garantizar la seguridad de las mujeres y niñas en Ucrania.
Es decepcionante que el informe no incluya más información sobre las víctimas y los perpetradores de la violencia sexual.
La ONU debe centrarse en abordar de manera más efectiva la violencia sexual en Ucrania. Los números son preocupantes.
Rosemary DiCarlo debería haber proporcionado más detalles sobre los casos de violencia sexual verificados en Ucrania.
La comunidad internacional debe aumentar su apoyo a Ucrania y a las víctimas de violencia sexual en el conflicto.
Los crímenes de guerra deben ser investigados y los culpables llevados ante la justicia. La impunidad no debe prevalecer.
La guerra en Ucrania ha tenido un impacto devastador en las mujeres y los niños. Se necesita una solución pacífica urgente.
Es alentador que ONU Mujeres esté financiando organizaciones que apoyan a mujeres y niñas en Ucrania y Moldavia.
La incorporación de la perspectiva de género en la respuesta humanitaria de la ONU es un paso importante para abordar esta crisis.
Las violaciones de los derechos humanos en Ucrania, especialmente contra niños, son inaceptables. La comunidad internacional debe actuar.