El Día Internacional del Orgullo LGBT+, celebrado cada 28 de junio, conmemora los disturbios de Stonewall ocurridos en Nueva York en 1969, considerados el inicio del movimiento moderno por los derechos del colectivo LGBT.
Esta fecha se ha transformado en una jornada global de reivindicación por la igualdad, la dignidad y la libertad de las personas lesbianas, gays, bisexuales, transgénero y demás identidades sexuales. Su propósito es visibilizar las luchas que aún enfrentan millones de personas alrededor del mundo.
Las celebraciones del Orgullo incluyen coloridas marchas, actividades culturales y actos simbólicos en ciudades comoMadrid, São Paulo, Toronto, San Francisco y Ciudad de México.
En algunas naciones, el evento se ha convertido en una expresión masiva de diversidad, mientras que en otras sigue siendo una forma de resistencia frente a leyes y prácticas discriminatorias. Madrid se ha consolidado como epicentro europeo del orgullo LGBT+, con su famoso MADO, que congrega a cientos de miles de personas cada año.
A pesar de los avances legales en muchos países, el colectivo continúa enfrentando desafíos como la criminalización, el rechazo social, la violencia y la exclusión.
Por ello, el Día del Orgullo mantiene un carácter reivindicativo que no se limita a una celebración festiva, sino que busca mantener vivo el espíritu de lucha. También se promueve el Orgullo Crítico, que cuestiona la mercantilización del evento y reclama que no se desvíe de su esencia: la defensa de los derechos humanos.











hay que respetar a todo el mundo eso es básico
esa comunidad ha logrado mucho pero todavía le falta bregar con mucho rechazo
cada quien es libre de ser como quiera pero que respeten también a los que piensan diferente