Las autoridades costarricenses incautaron 643 kilogramos de cocaína que estaban ocultos en dos contenedores en tránsito hacia el puerto de Valencia, en España, informó el Ministerio de Seguridad Pública (MSP).
El cargamento fue detectado en el Puerto de Moín, en la provincia caribeña de Limón, durante una operación conjunta de la Policía de Control de Drogas (PCD), con apoyo de la Drug Enforcement Administration (DEA) y la U.S. Customs and Border Protection (CBP).
Según el comunicado oficial, los contenedores procedían de Ecuador y se encontraban en tránsito por territorio costarricense. Es decir, la mercancía ilícita no fue cargada en Costa Rica ni tenía como destino final ese país, sino que utilizaba el puerto como punto logístico antes de continuar hacia España.
La sustancia fue localizada gracias al sistema de escaneo instalado en la terminal portuaria, lo que permitió activar los protocolos de inspección y confirmar la presencia de la droga.
Las autoridades indicaron que el decomiso responde a la modalidad conocida como “rip off”, utilizada por organizaciones criminales para contaminar contenedores con mercancía legal sin que el exportador o consignatario tenga conocimiento.
El decomiso forma parte de la estrategia impulsada desde 2023 mediante la Operación Soberanía, que reforzó la vigilancia y la tecnología de inspección en la terminal de contenedores de Moín para frenar el tráfico de drogas hacia Europa.
Desde la implementación de este operativo, las autoridades han confiscado alrededor de 19 toneladas de cocaína en ese punto portuario.














Los puertos son puntos clave en esta lucha.
El narcotráfico sigue usando rutas comerciales para camuflar droga.
Esa cantidad es grande, eso no es un cargamento pequeño.