En la República Dominicana hay frases que se repiten tanto que pierden efecto. Una de ellas es “la gente no puede con el costo de la vida”. Suena a alarma vieja. Pero ayer Danilo Medina decidió desempolvarla, recordarle al país que la canasta básica sube más rápido que los salarios… y, de paso, reprocharle al gobierno que no aplique la tan mencionada indexación salarial. Sí, esa misma que existe en el Código Tributario desde 1992 y que todo el mundo invoca, pero nadie ejecuta con disciplina quirúrgica.
El expresidente habló frente a los suyos en el Distrito Nacional y dibujó un país donde la inflación le está ganando por nocaut al salario. Y tiene razón en algo: hoy, demasiados dominicanos están dejando el desayuno para poder llegar a la cena. Pero, como siempre, el diablo está en los detalles… y en la memoria selectiva.
Según Medina, el Gobierno actual está en falta porque debió incluir la indexación salarial en el Presupuesto General de la Nación. Y es cierto: está en la ley, está en los numeritos y está en la obligación. Pero también es cierto que esa misma indexación fue aplicada únicamente entre 2013 y 2017 durante su gobierno. Luego, 2018 y 2019 se quedaron esperando… porque, según él, “la inflación fue casi nula”. Palabras textuales.
Curioso: la indexación es como un aire acondicionado viejo. Se menciona, se promete, se prende unos años, después hace silencio… y nadie se acuerda hasta que otro la reclama.
Medina también aprovechó para hacer un breve recorrido histórico, recordando que él mismo trabajó esas reformas cuando era diputado, que el PLD y los reformistas la aprobaron y que el PRD no las respaldó.
Una especie de “yo estuve ahí, yo lo hice, yo sé”, aunque la realidad, como siempre, es más compleja: la indexación es una herramienta legal que todos los gobiernos han usado cuando quieren y han ignorado cuando pueden.
Más allá de los juegos políticos, hay un hecho que no admite ironías: hoy, en el país, el salario mínimo no le gana ni al supermercado ni al colmado. Las familias están recortando, calculando y estirando lo que no se estira. La indexación podría aliviar, pero lleva décadas atrapada entre discursos, excusas y presupuestos que nunca la encuentran.
Danilo señala. El Gobierno actual responde o ignora. Y en medio del ping-pong político, el dominicano de a pie —el que sí siente la inflación sin necesidad de asambleas ni micrófonos— sigue esperando que, por una vez, la ley se aplique sin mirar colores.
Porque, al final, lo irónico es esto: todos dicen saber lo que hay que hacer, pero nadie quiere ser el que realmente lo haga.














El pueblo quiere hechos, no discursos reciclados cada vez que conviene.
Hablan bonito de reformas, pero cuando toca poner los cuartos, to’ se queda en veremos.
La inflación está noqueando al salario, y no hay árbitro que pare la pelea
Esto es un ping-pong político mientras la gente está contando pesos pa’ llegar al 30
Danilo critica… pero su propio período tuvo capítulos que él no quiere recordar.
Si la indexación es ley, ¿por qué ningún gobierno la aplica to’a como dice el libro?
“El dominicano no está en teoría: está en que el salario no da ni pa’ la mitad del super.
Ese cuento de la indexación es viejo, pero na’ más lo desempolvan cuando tan en oposición
La vaina es fácil: la canasta sube, el sueldo no… y el gobierno mirando pa’ otro lao
Danilo encendió el avispero con la indexación… pero él mismo la dejó durmiendo dos años