Teherán. – El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, confirmó este sábado que su país ha recibido formalmente una propuesta de Estados Unidos para retomar un acuerdo nuclear. El documento fue entregado por el canciller de Omán, Badr al-Busaidi, quien actúa como mediador en las negociaciones indirectas entre ambos países.
“Realizó una breve visita a Teherán hoy para presentar elementos de una propuesta estadounidense que recibirá una respuesta adecuada, de acuerdo con los principios, intereses nacionales y derechos del pueblo iraní”, escribió Araghchi en redes sociales.
Aún no se ha confirmado si Irán dará a conocer su postura en la próxima ronda de conversaciones, cuyo anuncio se espera en los próximos días.
La iniciativa estadounidense coincide con la publicación de un nuevo informe del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), que advierte sobre un alarmante aumento en las reservas de uranio altamente enriquecido por parte de Irán. Según el documento, al 17 de mayo el país acumulaba 408,6 kilogramos de uranio enriquecido al 60 %, lo que representa un incremento de 133,8 kilogramos desde febrero.
El OIEA alertó que este nivel de enriquecimiento deja al régimen iraní “a un paso técnico” de alcanzar la pureza del 90 % necesaria para fabricar armas nucleares. Además, el organismo denunció que Irán no ha cooperado de manera transparente con las inspecciones y solicitudes de datos.
Ante el agravamiento de la situación, el expresidente Donald Trump ordenó reanudar las gestiones diplomáticas para lograr un acuerdo similar al firmado en 2015, que limitaba el programa nuclear iraní a cambio del levantamiento de sanciones. “Creo que podríamos tener buenas noticias en el frente iraní”, declaró Trump, tras calificar los últimos encuentros como “constructivos” y “con avances reales”.
Sin embargo, desde Teherán se han mostrado más cautelosos. Abbas Araghchi reconoció que aún existen “temas demasiado complejos” por resolver. Según fuentes cercanas a las negociaciones, el principal punto de fricción es la exigencia estadounidense de que Irán suspenda completamente el enriquecimiento de uranio, incluso a niveles bajos, algo que el régimen considera inaceptable.
El enviado especial de Trump, Steve Witkoff, calificó esta exigencia como una “línea roja” por el riesgo que representa para la seguridad global. En contraste, Irán insiste en que su programa nuclear tiene fines exclusivamente civiles y que esta demanda es “un disparate”.













Siempre aparece Omán metiendo mano callaito en esas vueltas
Los gringos quieren amarrar a Irán antes que les explote un lío más grande
Eso suena como un jueguito de ajedrez nuclear