Irán anunció este lunes el inicio de maniobras militares en el estratégico Estrecho de Ormuz, un día antes de la segunda ronda de negociaciones indirectas con Estados Unidos sobre su programa nuclear.
Los ejercicios son realizados por los Guardianes de la Revolución Islámica, que señalaron que el objetivo es prepararse ante “posibles amenazas militares y de seguridad” en la zona. El estrecho es una vía clave para el comercio energético mundial, por donde transita cerca del 20 % del petróleo global.
En paralelo, el ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abás Araqchi, llegó a Ginebra para participar en la nueva ronda de conversaciones, mediadas por Omán. Según el portavoz de la cancillería iraní, la postura estadounidense sobre el programa nuclear se ha vuelto “más realista”.
Antes del encuentro, Araqchi sostuvo una reunión con el director del Organismo Internacional de Energía Atómica(OIEA), Rafael Grossi, quien calificó el intercambio como “exhaustivo”.
Washington busca que las negociaciones incluyan no solo el programa nuclear, sino también el desarrollo de misiles balísticos iraníes y su apoyo a grupos armados en la región.
Las conversaciones se retoman tras el fracaso de rondas anteriores, interrumpidas en medio de un aumento de tensiones regionales. El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, expresó su esperanza de que pueda alcanzarse un acuerdo.
Mientras tanto, persiste la incertidumbre sobre las reservas de más de 400 kilos de uranio enriquecido al 60 % que posee Irán, según informes previos de los inspectores internacionales.
Países occidentales acusan a Teherán de buscar desarrollar armas nucleares, algo que el gobierno iraní niega.














Hacer maniobras justo antes de negociar manda un mensaje
El Estrecho de Ormuz es clave para el comercio mundial
Ese anuncio aumenta la tensión en la región