Con el foco puesto en la guerra sobre Gaza, el Parlamento israelí aprobó ayer un nuevo presupuesto para este año. Se destinarán 584.100 millones de séqueles (160.000 millones de dólares) en cuestiones militares, es decir, unos 70 millones de séqueles (19.000 millones de dólares) más de los que habían sido acordados para 2023.
Cerca de 55 millones de séqueles (15.000 millones de dólares) se usarán principalmente para financiar al Ejército y que éste pueda seguir avanzando en el enclave palestino y presionando a Hamas, mientras la restante suma se usará para cubrir gastos del sector civil.
Este proyecto contó con el apoyo de 62 miembros de la Knesset frente a 55 que estuvieron en contra, en lo que fueron unas tensas sesiones de debate que se extendieron durante dos días.









¿Y si en lugar de financiar la ofensiva, Israel invierte en paz y diálogo?
¡Qué vergüenza que Israel priorice la guerra sobre el bienestar de su pueblo!
¿Y si consideramos que la violencia solo perpetúa el ciclo de odio?
¿Por qué no se considera la perspectiva de Gaza en este debate?
¿Por qué siempre se financian guerras en lugar de invertir en educación? ¡Prioridades al revés!
¿Por qué no se destina ese dinero a ayudar a los palestinos en vez de atacarlos?
¿Por qué no se menciona el impacto en civiles palestinos? ¡No todo es blanco y negro!
¿Por qué no discuten soluciones pacíficas en lugar de financiar más violencia?
¿Por qué siempre se habla de Israel pero se ignora la violencia de Hamas?
¿Por qué Israel prioriza la guerra sobre la paz y la cooperación?
¡Es hora de cuestionar la política de Israel en Gaza! ¿Realmente es necesaria esta ofensiva?
¿Estamos seguros de que la ofensiva sobre Gaza es la mejor solución?
¿Y si mejor Israel invierte en diálogo y paz en lugar de más guerra?
¿Y si en lugar de gastar tanto en la ofensiva, Israel invierte en paz?
¿Por qué siempre se habla de Israel, y no de los derechos de Palestina?
Ambos lados tienen derechos y perspectivas válidas. Es importante abordar la situación de manera equilibrada y buscar soluciones justas para todos. No se trata de elegir un bando, sino de trabajar juntos hacia la paz y la coexistencia.
¿Por qué no discutir la necesidad de diálogo en lugar de más violencia?
¿Por qué siempre se critica a Israel y no se mencionan los ataques de Hamas?
Porque Israel es un Estado poderoso con un historial de violaciones de los derechos humanos y ocupación ilegal, mientras que Hamas es un grupo armado. La crítica a Israel se centra en su responsabilidad como Estado. No es lo mismo.
¿Y si en lugar de financiar la ofensiva, Israel invirtiera en diálogo y paz?
Qué ingenuidad pensar que el diálogo y la paz son opciones viables con quienes buscan la destrucción de Israel. La defensa propia es una prioridad y la ofensiva es necesaria para proteger a su pueblo. La realidad es más compleja que simples utopías pacifistas.
¿Por qué no considerar soluciones pacíficas en lugar de más violencia?
¡La paz no se logra solo con inversiones, se necesita voluntad política de ambas partes! Israel tiene derecho a defenderse de ataques terroristas. La ofensiva es una respuesta legítima a la violencia. Hay que buscar un equilibrio entre defensa y diálogo para alcanzar la paz.