Las Fuerzas Armadas de Israel lanzaron la noche de este jueves una serie de bombardeos contra los suburbios del sur de Beirut, después de emitir amplias órdenes de evacuación que obligaron a miles de residentes a abandonar sus hogares.
Los ataques se concentraron en la zona conocida como Dahye, en la periferia meridional de la capital, donde aviones de combate israelíes impactaron al menos cinco objetivos en aproximadamente una hora, unas ocho horas después de que se difundieran las advertencias para evacuar los barrios afectados.
Uno de los proyectiles habría caído en el sector de Haret Hreik, generando una fuerte explosión que se escuchó en distintas áreas de la ciudad. Hasta el momento, las autoridades no han informado con precisión sobre la magnitud de los daños provocados.
Las órdenes de evacuación emitidas por Israel abarcaron amplias zonas del extrarradio sur de Beirut, donde viven cientos de miles de personas. La magnitud de la advertencia provocó grandes congestiones vehiculares, incluso en carreteras secundarias, mientras numerosas familias se congregaban en las cunetas y áreas abiertas tras abandonar sus viviendas.
Las alertas también incluyeron barrios como Chiyah y Hadath, zonas con presencia significativa de población cristiana. Habitualmente, los bombardeos israelíes se concentran en áreas de mayoría chií donde tiene presencia el movimiento armado Hezbolá.
En medio de la emergencia, la Cruz Roja Libanesa informó que sus equipos ayudaron a evacuar pacientes de varios centros hospitalarios del área. Entre ellos se encuentran seis pacientes del Hospital Al Sahel, 14 del Hospital Bahman y otros del Hospital Al Rasoul al Azam.
Israel mantiene actualmente una intensa campaña de bombardeos en el sur y el este de Líbano, además de ataques en los alrededores de la capital. Según datos recientes, la escalada ha dejado al menos 123 muertos, 683 heridos y decenas de miles de desplazados, en lo que se considera el mayor episodio de violencia desde el alto el fuego alcanzado entre ambos países a finales de 2024.















Ojalá la gente haya podido salir a tiempo.
La población civil siempre termina pagando las consecuencias.
Cada día esa guerra se pone más peligrosa.