Israel volvió a lanzar ataques aéreos contra territorio libanés este viernes, específicamente en la zona de Beaufort Ridge, al sur del Líbano. Según las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), los bombardeos fueron dirigidos contra instalaciones subterráneas del grupo Hezbolá, que presuntamente eran utilizadas para gestionar arsenales de armas y sistemas de defensa.
Las autoridades israelíes alegan que el lugar ya había sido destruido en ataques anteriores, pero que Hezbolá intentaba restablecer su operatividad, lo que motivó el nuevo ataque.
Las FDI señalaron que estos intentos violan los acuerdos establecidos entre Israel y el Líbano y advirtieron que seguirán actuando si el grupo continúa reactivando estas infraestructuras.
El conflicto entre Israel y Hezbolá había sido contenido mediante un alto el fuego en noviembre pasado, pero esta nueva ofensiva tensa nuevamente la situación en la región.
Mientras tanto, países como Rusia y China han condenado fuertemente los recientes ataques de Israel contra Irán, denunciando que se violan normas internacionales y se pone en riesgo la seguridad global.











Cada ataque como este pone a toda la región al borde de una guerra total. Los civiles en el sur del Líbano ya no tienen dónde refugiarse.
El gobierno israelí tiene que actuar con firmeza. Hezbolá lleva años acumulando armas bajo el amparo del caos.
Israel no está buscando escalar, está respondiendo a las provocaciones constantes de Hezbolá. Tenemos derecho a defendernos.
Vivimos en constante miedo. Hezbolá y los ataques israelíes nos están dejando sin hogar, sin seguridad, sin futuro.
Es una situación muy compleja, pero atacar zonas civiles solo alimenta más odio y radicaliza a nuevas generaciones.