El Ejército de Israel informó este martes que realizó ataques selectivos en el sur del Líbano que dejaron como resultado la muerte de tres presuntos miembros del grupo chií Hizbulá, en una operación llevada a cabo el lunes en las inmediaciones de la ciudad de Sidón.
Según el comunicado militar, los fallecidos participaban en actividades destinadas a ejecutar ataques contra tropas israelíes y a reactivar infraestructura operativa de Hizbulá en esa zona del país. Las fuerzas israelíes sostienen que la operación respondió a amenazas directas contra su seguridad.
Israel aseguró que uno de los abatidos también formaba parte de una unidad de inteligencia del Ejército libanés, dato que, según indicó, fue confirmado tras una evaluación preliminar. Otro de los individuos estaría relacionado con el sistema de defensa aérea del grupo chií en el sur del Líbano.
Las Fuerzas de Defensa de Israel denunciaron lo que calificaron como una colaboración entre Hizbulá y sectores del Ejército libanés, y advirtieron que continuarán actuando contra cualquier estructura o individuo que represente un riesgo para el territorio israelí.
A pesar del alto el fuego vigente entre Israel y Líbano desde finales de noviembre de 2024, las operaciones militares israelíes en suelo libanés se han mantenido de forma casi diaria. De acuerdo con cifras difundidas por el propio Ejército israelí, al menos 380 presuntos combatientes de Hizbulá han muerto desde el inicio de la tregua, mientras que Israel acusa al grupo de haber violado el acuerdo en unas 1,900 ocasiones.
Por su parte, Naciones Unidas ha alertado que al menos 127 civiles han perdido la vida en estos ataques desde la entrada en vigor del alto el fuego, lo que ha generado preocupación internacional por el deterioro de la situación humanitaria en el sur del Líbano.












Otros ven que cada ataque solo aumenta la tensión y el dolor
Para algunos es una acción necesaria para garantizar seguridad
Este tipo de operativos muestra que el conflicto sigue bien activo en la región