República Dominicana. – La Junta Central Electoral (JCE) salió a dar explicaciones sobre la nueva cédula, asegurando que todo está bajo control, que no hay manos extranjeras detrás del proyecto y que la seguridad de los datos “está garantizada”. Pero… ¿quién le cree?
Mientras el comunicado habla de “soberanía tecnológica” y “control exclusivo” de la información, en las calles y redes sociales el sentimiento es otro: desconfianza total. Muchos dominicanos dudan de que sus datos estén realmente protegidos y temen que haya intereses ocultos detrás del millonario contrato.
Más temprano, el diputado Jesús Batista Suriel, representante del Parlacen y dirigente de la Fuerza Nacional Progresista (FNP), advirtió que la adjudicación del manejo del registro civil a una empresa con presencia en Haití representa una amenaza directa a la soberanía nacional. ¿Y si no hay riesgo, por qué hay tanto nerviosismo en aclararlo?
La JCE insiste en que el proceso fue transparente, con licitación pública y empresas “sin vínculos haitianos”. Incluso mencionan certificaciones internacionales y estándares ISO, pero el pueblo se pregunta: ¿por qué tanto esfuerzo en justificar lo que debería ser evidente?
El contrato fue adjudicado al consorcio EMDOC, compuesto por firmas dominicanas, panameñas y alemanas. Según la JCE, ningún extranjero tocará los sistemas ni accederá a la base de datos biométrica. Sin embargo, la duda sigue: ¿quién garantiza que, en un país donde los datos personales se filtran como agua, esta vez sí habrá seguridad?
La institución dice que busca “preservar la confianza ciudadana”.
El problema es que esa confianza ya está rota… y un comunicado no basta para pegarla.













Hasta que no muestren con pruebas que esa base de datos no se va a filtrar nadie les va a creer aquí la palabra “seguridad” suena a relajo
La confianza se gana con hechos no con comunicados el pueblo está cansao de que le digan que todo está bajo control y después explote el escándalo
Yo no sé pero cada vez que mencionan licitación y millones juntos aparece un lío nuevo después que pase el tiempo todo se sabrá
Eso de que no hay manos extranjeras suena a cuento viejo si todo estuviera tan claro no tuvieran que salir corriendo a explicarse tanto
Siempre lo mismo con la JCE hablan bonito de transparencia pero uno sabe que aquí hasta los datos del colmado terminan en manos ajenas
si quieren recuperar la confianza que muestren el contrato sin tachaduras
cada vez que mencionan “transparencia” es cuando más opaco se ve todo
la JCE puede decir misa pero el pueblo quiere pruebas no promesas
el problema no es la nueva cédula es la vieja desconfianza
soberanía tecnológica dicen pero ni el WiFi del barrio es soberano
la gente está cansada de que jueguen con su información personal
eso de que no hay manos extranjeras suena bonito pero nadie confía hasta ver
si no hay nada raro por qué tanta explicación y tanto comunicado
cada vez que un contrato es millonario aparecen las dudas y los fantasmas
el pueblo no se traga ese cuento tan fácil ya estamos curados de excusas tecnológicas