Los jóvenes de Madagascar continúan tomando las calles por tercera semana consecutiva en protestas contra el gobierno del presidente Andry Rajoelina. Los manifestantes denuncian corrupción, cortes diarios de electricidad y escasez de agua, aunque las protestas se han convertido en un descontento más amplio contra la administración.
La policía respondió con gases lacrimógenos y balas de goma en la capital, Antananarivo, mientras que en otras ciudades como Toliara y Antsiranana también se registraron enfrentamientos. Las manifestaciones fueron organizadas por el grupo juvenil Gen Z Madagascar, que se describe como un “movimiento cívico pacífico” inspirado en experiencias similares de Nepal y Marruecos.
Desde el inicio de las protestas el 25 de septiembre, Naciones Unidas reporta 22 muertos y más de 100 heridos, cifras que el gobierno ha rechazado. Los disturbios han incluido saqueos y daños a viviendas de legisladores, además de la imposición de un toque de queda nocturno.
El descontento surge principalmente por los prolongados cortes de electricidad que afectan a cerca de un tercio de la población, así como a la escasez de agua y la corrupción en la empresa estatal de energía Jirama, factores que han afectado la vida cotidiana de los ciudadanos.
Rajoelina, de 51 años y en el poder desde 2018 tras un breve período de dimisión, destituyó recientemente a su gabinete intentando calmar la situación, pero hasta ahora los manifestantes han rechazado dialogar con el gobierno. El presidente ha rechazado los pedidos de renuncia, acusando a sus opositores de querer “destruir nuestro país”.













Corrupción, apagones y falta de agua… suena muy familiar
Tres semanas en las calles, eso es cansancio del abuso.
Esos jóvenes tan fajao’ pidiendo lo que el pueblo necesita.