El Kremlin confirmó este viernes que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, solicitó a su homólogo ruso, Vladímir Putin, aplazar los ataques aéreos contra Kiev hasta el próximo 1 de febrero, en un intento por favorecer el desarrollo de la próxima ronda de negociaciones previstas en Abu Dabi.
Según explicó el portavoz presidencial ruso, Dmitri Peskov, Trump hizo la petición de manera directa durante una comunicación personal con Putin, con el objetivo de crear un entorno más propicio para el diálogo diplomático.
No obstante, el vocero evitó precisar si el mandatario ruso aceptó la solicitud ni si esta incluía la suspensión total de las ofensivas o solo aquellas dirigidas contra la infraestructura energética de la capital ucraniana.
Peskov se limitó a señalar que lo prioritario para Moscú es “la creación de condiciones favorables para las conversaciones”, sin ofrecer mayores detalles sobre el alcance o los compromisos derivados del intercambio entre ambos líderes.
Días antes, el presidente ruso había criticado a las autoridades de Kiev por reclamar una pausa en los ataques a instalaciones energéticas, mientras —según el Kremlin— las fuerzas ucranianas continúan atacando objetivos civiles en regiones rusas fronterizas.
En este contexto, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, afirmó que su país estaría dispuesto a aceptar una tregua energética si Rusia se compromete a no atacar su sistema de generación y distribución eléctrica. La propuesta, explicó, fue presentada por mediadores estadounidenses durante una reciente reunión trilateral celebrada en Abu Dabi, aunque reconoció que no se logró un acuerdo formal.
Trump declaró el jueves que Putin había aceptado suspender los ataques no solo sobre Kiev, sino también sobre otras ciudades ucranianas durante una semana, argumentando que las extremas condiciones invernales agravan la situación humanitaria de la población civil.
Sin embargo, pese a estas declaraciones, Rusia lanzó una nueva ofensiva nocturna con drones y un misil, aunque dirigida principalmente a regiones fronterizas. En ciudades como Kiev y Odesa, habitualmente afectadas por bombardeos contra la red eléctrica, no se registraron alertas antiaéreas.
Ucrania atraviesa uno de los inviernos más severos de las últimas décadas, con millones de personas afectadas por cortes prolongados de electricidad y calefacción como consecuencia de los ataques a su infraestructura crítica.














Kiev sigue siendo el tablero donde las potencias miden fuerza
Putin no es de los que frenan fácil vamos a ver si hace caso
Trump ta jugando ajedrez político a ver si gana tiempo