República Dominicana. – Aquella tarde del 14 de agosto de 2023, una explosión devastadora arrasó con el antiguo Mercado de San Cristóbal, dejando un saldo de 38 muertos, 12 desaparecidos, decenas de heridos y causando pérdidas materiales millonarias.








El impacto de la tragedia aún resuena en la comunidad, que recuerda con dolor los momentos de angustia vividos aquel día.
A más de un año, los familiares y afectados siguen luchando por justicia, exigiendo respuestas claras por parte de las autoridades.
Entre lágrimas, fotografías, pancartas y globos blancos y negros, los familiares aseguran que los restos de sus seres queridos fueron arrojados al vertedero municipal de San Cristóbal, un acto que califican como inhumano e incomprensible.
Los afectados han responsabilizado a la alcaldía del municipio y al Ministerio de Obras Públicas por su negligencia y denuncian que el Ministerio Público está encubriendo a los verdaderos responsables de la tragedia, lo que genera aún más incertidumbre y desconfianza.
A pesar de que hasta el día de hoy no se ha revelado su paradero, el presidente de la República, Luis Abinader, promulgó la ley 41-24, que permite declarar como fallecidas a las personas reportadas como desaparecidas.
La comunidad, golpeada por el dolor y la frustración, sigue esperando que la justicia actúe con firmeza, con la esperanza de que las lecciones de esta tragedia sirvan para prevenir futuros desastres.










Encubrimiento del Ministerio Público? La gente lo sospecha
Protestas con globos blancos y negros, un grito de dolor
La comunidad está al borde, ¿dónde está la justicia?
Abinader promulga ley, pero la justicia brilla por su ausencia
Los restos de los desaparecidos en un vertedero, eso es brutal
Negligencia de las autoridades en la mira, nadie responde
El dolor no se olvida, pero la justicia parece un sueño
Un año después y los familiares siguen en busca de justicia
La explosión en San Cristóbal dejó más dudas que respuestas
La justicia aquí es como un fantasma: todos hablan de ella, pero nadie la ve.
La única explosión que se escucha es la de las promesas incumplidas de la autoridad.
¡El silencio de la policía es tan elocuente que deberían ganar un premio!
La justicia en San Cristóbal es como un mito, algo que solo se escucha en historias.
Con lo que pasó, lo único que falta es que celebren un «Día de la Indiferencia».
La policía debe estar de vacaciones permanentes, porque no se les ve el pelo.
¡La explosión fue tan fuerte que hasta la justicia se quedó sorda!
En vez de patrullar, deberían hacer una escuela de cómo no hacer nada.
¡Qué bien, la justicia de San Cristóbal, siempre en modo “aquí no ha pasado nada”!
La policía en San Cristóbal parece más ocupada tomando selfies que buscando justicia.
Esa es la maldita vaina de este gobierno