La OTAN informó que está realizando ajustes en su misión desplegada en Irak con el objetivo de reforzar la seguridad de su personal ante el contexto regional de tensión.
La portavoz de la alianza, Allison Hart, explicó desde Bruselas que la organización mantiene una coordinación estrecha con los países aliados y socios involucrados en la operación.
Según indicó, la prioridad actual es proteger al personal civil y militar, por lo que no se ofrecerán detalles adicionales sobre los cambios implementados por razones operativas.
La OTAN subrayó, no obstante, que el diálogo político y la cooperación con Irak continuarán a través de esta misión, orientada al fortalecimiento institucional y al desarrollo de capacidades de seguridad.
La operación, conocida como Misión de la OTAN en Irak, tiene un carácter no combatiente y se centra en asesorar a las fuerzas iraquíes para mejorar su capacidad de estabilización interna, combatir el terrorismo y prevenir el resurgimiento de Estado Islámico.
Esta misión fue establecida en 2018 a solicitud del gobierno iraquí y opera desde Bagdad, con participación de varios aliados, entre ellos España, que mantiene efectivos desplegados en el país.













