La Unión Europea analiza la posibilidad de restringir o prohibir el acceso de menores a las redes sociales, en medio de un debate cada vez más intenso sobre el impacto de estas plataformas en la salud mental infantil y juvenil. La discusión cobra fuerza mientras Francia avanza de manera unilateral con una legislación que limitaría el uso de redes sociales a menores de 15 años.
El tema ha ganado impulso tras la decisión de Australia, que recientemente prohibió el acceso a redes sociales a menores de 16 años, una medida que Bruselas observa con atención por sus implicaciones legales y su potencial como precedente internacional.
Durante meses, Francia promovió junto a Dinamarca, Grecia y España la adopción de una regulación común a nivel europeo. No obstante, ante la falta de consenso entre los Estados miembros, París decidió actuar por cuenta propia. Esta semana, la Asamblea Nacional francesa aprobó un proyecto de ley que impide el acceso a redes sociales a menores de 15 años, iniciativa que ahora deberá ser evaluada por el Senado para su entrada en vigor.
A nivel comunitario, la Unión Europea dispone de un amplio marco regulatorio para el entorno digital y mantiene investigaciones abiertas sobre plataformas como Instagram y TikTok, ante posibles riesgos para la salud mental de niños y adolescentes.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, se ha mostrado abierta a establecer una edad mínima común para el uso de redes sociales, aunque subrayó la necesidad de escuchar a expertos y evaluar cuidadosamente el enfoque que adoptará el bloque.
Un grupo consultivo sobre redes sociales, anunciado por Von der Leyen y previsto inicialmente para 2025, comenzará a operar este año con el objetivo de asesorar a la Comisión Europea sobre las medidas más eficaces para proteger a los menores en internet.
“Estamos dejando todas las opciones abiertas. Recogeremos opiniones y, a partir de ahí, tomaremos decisiones”, afirmó el portavoz comunitario Thomas Regnier.
El Parlamento Europeo ya ha solicitado una prohibición del acceso a redes sociales para menores de 16 años, una postura que también consideran países fuera del bloque, como Noruega, Malasia y Nueva Zelanda. Otros Estados miembros, entre ellos Dinamarca, han anunciado que no esperarán una decisión comunitaria y planean aplicar restricciones nacionales.
Actualmente, cinco países de la UE, incluidos Francia y Dinamarca, participan en pruebas piloto de aplicaciones de verificación de edad, diseñadas para impedir el acceso de menores a contenidos perjudiciales.
Aunque aún no existe una ley específica que prohíba el acceso de menores a las redes sociales, la Ley de Servicios Digitales (LSD) concede amplios poderes a los reguladores para exigir cambios a las plataformas, incluida la prohibición de publicidad dirigida a niños.
En este marco, la Comisión Europea abrió investigaciones contra TikTok, Facebook e Instagram en 2024, ante la sospecha de que no han adoptado medidas suficientes para prevenir daños a la salud mental de los usuarios jóvenes. Bruselas ha expresado especial inquietud por el efecto conocido como “madriguera”, mediante el cual los algoritmos pueden conducir a contenidos cada vez más extremos.
Las pesquisas continúan en curso y se prevé que los primeros resultados sean divulgados durante el primer semestre del año.














También es difícil controlar eso en la práctica
Hoy en día las redes tienen a los niños muy expuestos
Esa medida puede ayudar mucho a la salud mental de los muchachos