El Museo del Louvre, uno de los espacios culturales más visitados del mundo, fue escenario este domingo de un audaz robo que obligó a su cierre temporal. Tres individuos sustrajeron joyas de gran valor tras acceder por una de las fachadas del edificio utilizando una escalera extensible.
El incidente ocurrió en horas de la madrugada en el muelle François-Mitterrand, a orillas del río Sena, y ha reavivado la preocupación por la seguridad en los grandes museos internacionales.
La Policía francesa desplegó un amplio operativo en la zona y acordonó los accesos al recinto, mientras equipos forenses revisaban el área del robo. Hasta el momento, no se han reportado detenidos.
Un golpe que revive viejas sombras del arte
El atraco se produce apenas días después de que se denunciara la desaparición del cuadro Naturaleza muerta con guitarra(1919) de Pablo Picasso, que había salido de Madrid rumbo a una exposición en Granada y nunca llegó a su destino.
El nuevo asalto al Louvre recuerda otros episodios célebres en la historia del arte, como el robo de La Gioconda en 1911, cuando Vincenzo Peruggia —empleado del museo— sustrajo la obra más famosa de Leonardo da Vinci, recuperada dos años después en Italia.
También se suman a la lista el robo de once obras maestras en el Museo Gardner de Boston en 1990, las piezas de Van Gogh en Ámsterdam en 1991 o las 226 piezas desaparecidas del Hermitage ruso en 1999.
Expertos alertan sobre vulnerabilidad institucional
Especialistas en seguridad artística señalan que los robos de arte suelen mezclar sofisticación técnica con fallas internas. “La fama de una pieza es su mejor camuflaje: cuanto más reconocida, más difícil de vender, pero también más deseada por el prestigio que representa”, explicó un experto consultado por medios locales.














esa gente seguro tenía todo fríamente calculao
imagínate robar en pleno corazón de París eso no lo hace cualquiera
wey eso ta como de película los ladrones del Louvre se pasaron