El ministro de Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, descartó cualquier posibilidad de que Moscú se una a Estados Unidos o a otro país para enfrentar a China. En una entrevista con el diario Kommersant, aseguró que una alianza contra Pekín “ni siquiera sería concebible”, destacando que la relación entre ambas potencias se basa en el respeto mutuo y la cooperación estratégica.
Lavrov explicó que Rusia y China mantienen una sólida estructura legal y política que guía su colaboración en materia económica, de defensa y diplomacia, orientada al fortalecimiento de ambas naciones.
En cuanto a los intentos de Washington de incluir a China en un acuerdo tripartito sobre armas estratégicas, el canciller señaló que Pekín mantiene su propia postura, argumentando que su desarrollo nuclear aún no alcanza la paridad con Moscú ni con EE.UU. Lavrov dijo que Rusia respeta esa posición y recordó que Francia y Reino Unido, aliados de Washington, también son potencias nucleares dentro de la OTAN.
Por otro lado, el jefe de la diplomacia rusa manifestó confianza en que Estados Unidos responda a la propuesta del presidente Vladímir Putin de extender por un año más el Tratado de Reducción de Armas Estratégicas (START III), que expira en febrero de 2026.
Lavrov recordó que Trump consideró “una buena idea” dicha iniciativa, mientras China elogió la disposición rusa a mantener el tratado. Pekín reiteró que tanto EE.UU. como Rusia, por poseer los mayores arsenales nucleares del mundo, deben asumir la responsabilidad de avanzar hacia un desarme verificable y vinculante.
El START III, firmado en 2010 y prorrogado hasta 2026, limita el número de portadores y ojivas nucleares. Moscú suspendió su participación en 2023 alegando que Washington había violado el marco legal del acuerdo al usar la OTAN contra Rusia, aunque insiste en que sigue respetando los límites establecidos.













Estados Unidos se queda mirando desde la grada con ese mensaje.
Esa relación Moscú-Pekín cada día se ve más sólida.
Lavrov dejó claro que Rusia no se va a virar contra China.
Eso e’ pura geopolítica de alto nivel, pero la verdad es que el que tiene más bombas siempre quiere hablar de paz.
Mientras ellos se respetan y se cuidan, nosotros aquí con miedo a que se fundan los plomos entre potencias.
Lavrov habló claro: China es su socio, no su enemigo. El que crea que Rusia va a hacer coro con USA, que despierte.
Eso del START III suena bonito, pero entre Rusia, China y USA, to’ el mundo ta jugando ajedrez nuclear.
Rusia no se va a virar contra China ni aunque le paguen. Esa gente tan amarrá como yuca con hilo de pescar.