Jean Victor Harvel Jean Baptiste es un gurú en la diplomacia. Estudió psicología en Haití y realizó una especialización internacional en Suiza. Ha ocupado importantes posiciones, como ministro de Relaciones Exteriores de su país, cónsul en Montreal, embajador en Chile y Perú, y representante de Haití ante la Organización de los Estados Americanos (OEA) durante varios años.

Jean Baptiste forma parte de un selecto grupo de haitianos que han sabido desarrollar y ejercer carreras diplomáticas. Esto ha marcado una notable diferencia entre la diplomacia haitiana y la dominicana. La diplomacia de Haití ha consolidado una élite que han preservado celosamente contra viento y marea.
Paul Antoine Bien-Aimé es un servidor público con un liderazgo destacado en grupos sociales y barriales. Fue ministro de Interior durante varios años y, de nuevo, ocupa una posición bien conocida. Ha estado involucrado en diversos movimientos políticos y, en un momento, se perfiló como el sustituto de René Préval, otro gurú del gobierno haitiano.

Patrick Pélissier, designado en Justicia y Seguridad Pública, es abogado graduado de la Universidad de Haití. Posee un máster en Derecho Internacional obtenido en Francia, así como un máster en Derecho Económico realizado en Ginebra. Ha trabajado como juez, profesor de derecho y consultor, manteniéndose siempre vinculado a diferentes gobiernos.










Haití ha formado una élite sólida que no es fácil de mover
Estos diplomáticos haitianos han dejado huella en la política internacional
Liderazgo y diplomacia bien sólidos en Haití
Haití tiene su gente preparada en puestos claves
Esa especialización en Suiza le dio ventaja a Jean Baptiste
Preval dejó un legado de políticos fuertes
La diplomacia haitiana está a otro nivel comparada con la dominicana
No hay duda que estos diplomáticos tienen peso internacional
Patrick Pélissier tiene un perfil académico bien completo
Paul Antoine Bien-Aimé siempre ha sido un líder clave en Haití
Haití tiene una élite diplomática bien formada y celosa
Jean Victor Harvel Jean Baptiste es un duro en la diplomacia haitiana
La preparación de esa gente es clave para enfrentar los retos de su país.
¡Qué envidia sana ver tanto currículo impresionante junto!
Parece que Haití sabe cómo preservar su talento, ¿qué podemos aprender de eso?
Los haitianos están jugando ajedrez en la diplomacia, mientras otros juegan damas.
La diferencia en diplomacia entre Haití y RD es un tema que deberíamos analizar más.
No cabe duda de que la educación bien dirigida transforma vidas y países.
Patrick Pélissier, con esos másteres, seguro puede negociar hasta en Marte.
Ojalá que esa dedicación haitiana a la diplomacia motive cambios aquí.