El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, expresó una fuerte inquietud por el creciente despliegue militar de Estados Unidos en el mar Caribe, un movimiento que —según el Gobierno venezolano— apunta a ejercer presión sobre Caracas y sus recursos naturales. Durante su intervención en la cumbre del G20 en Johannesburgo, Lula advirtió que la tensión regional podría escalar con facilidad si no se actúa con prudencia.
“Estoy muy preocupado por el aparato militar que Estados Unidos ha colocado en el Caribe. Pienso discutir este asunto directamente con el presidente Donald Trump”, dijo el mandatario brasileño, subrayando que cualquier incidente, incluso un “solo disparo”, podría desencadenar un conflicto de consecuencias imprevisibles.
Lula recordó que Brasil comparte una extensa frontera con Venezuela y que, por esa razón, su país tiene una responsabilidad particular en la estabilidad de Sudamérica. Insistió en que no es momento para una guerra y que los esfuerzos deben concentrarse en evitar cualquier detonante.
Mientras tanto, Caracas denuncia que la presencia militar estadounidense constituye una agresión encubierta bajo el argumento de operaciones antidrogas. El presidente Nicolás Maduro sostiene que Washington busca deteriorar la imagen de su gobierno y preparar el terreno para un “cambio de régimen” que facilitaría el control de las reservas de petróleo y gas del país.
Diversas naciones han respaldado a Venezuela, criticando las acciones estadounidenses. Desde Moscú acusaron a Washington de crear escenarios artificiales de tensión para abrir un nuevo foco de inestabilidad en América Latina.














Venezuela seguro ve eso como una amenaza directa y no es para menos
Estados Unidos siempre mete presión cuando hay intereses de por medio
Lula está hablando claro porque ese movimiento militar en el Caribe preocupa a cualquiera