Miles de venezolanos amanecieron este jueves atrapados en aeropuertos de varios países luego de que el gobierno de Nicolás Maduro cancelara rutas y revocara las concesiones a seis aerolíneas internacionales, una decisión que profundiza el aislamiento aéreo del país y golpea directamente a la diáspora.
La medida sorprendió a cientos de pasajeros cuyos vuelos desaparecieron de los tableros sin previo aviso. Familias que intentaban reencontrarse, viajeros que debían regresar por motivos laborales o de salud, y personas que simplemente buscaban volver a casa quedaron sin respuestas claras.
En Argentina, España y otros países, los testimonios se repiten: personas llorando frente a mostradores cerrados, maletas sin destino y un futuro inmediato lleno de incertidumbre. “No sé cuándo podré regresar”, dijo una venezolana varada en Buenos Aires, mientras en Madrid un grupo de bailarines colombianos duerme en el suelo tras quedar atrapado por la suspensión de su vuelo con escala en Caracas.
El régimen justificó la decisión acusando a las aerolíneas de incumplir los plazos para reanudar operaciones, un cese que comenzó tras las alertas de seguridad emitidas por la Administración Federal de Aviación de EE. UU. y replicadas por España. Las concesiones canceladas afectan a Iberia, TAP, Avianca, Latam Colombia, Turkish Airlines y Gol.
La respuesta del chavismo fue tajante. Diosdado Cabello afirmó que “el Gobierno decide quién vuela y quién no”, una declaración que encendió aún más la preocupación entre viajeros y expertos del sector. Según fuentes aeronáuticas, los países afectados podrían reaccionar con medidas recíprocas, lo que reduciría aún más la ya limitada conectividad venezolana.
Con solo un puñado de aerolíneas todavía operativas —entre ellas Copa, Wingo, Satena y Boliviana de Aviación—, la diáspora venezolana vuelve a enfrentar obstáculos que complican reunificaciones familiares y movimientos esenciales. Más de ocho millones de venezolanos viven fuera del país, y cada ajuste en las políticas aéreas del régimen repercute directamente en su estabilidad, sus trabajos y su vida cotidiana.














Maduro trancó el juego heavy, así no hay quien viaje
Eso es un lío de marca mayor, la gente sin poder volar ni pa’ un lado
Diache, amanecieron pega’os en los aeropuertos, qué bobo