402 niños de hogares de beneficencia vinculados a Global Ikhwan Services and Business (GISB) tras redadas en 20 instalaciones en Selangor y Negeri Sembilan.
La policía arrestó a 171 adultos, incluidos cuidadores y profesores religiosos. Los niños, de entre uno y 17 años, fueron presuntamente víctimas de abusos físicos y sexuales.
GISB, que opera en varios países, está siendo investigada por explotar a los niños y usar sentimientos religiosos para recaudar fondos.
El caso está siendo tratado bajo las leyes contra delitos sexuales y trata de personas. Las víctimas recibirán atención médica y psicológica, y se llevará a cabo una investigación exhaustiva para determinar las infracciones.









Estos casos nos recuerdan lo vulnerables que son los niños en manos equivocadas.
No solo los adultos, sino también los que permiten que estas cosas pasen, deben ser responsables.
Qué tristeza que aún hoy día ocurran cosas así, y en tantos países.
Espero que se haga justicia y que este caso sirva para proteger a más niños en el futuro.
Hay que ser muy cruel para aprovecharse de la inocencia de un niño así.
Qué bueno que ya las autoridades están interviniendo, pero ¿cuánto tiempo llevaban operando sin ser descubiertos?
Esos niños necesitan más que justicia, necesitan apoyo y atención urgente.
¿Cómo es posible que operen en tantos países sin que los detuvieran antes?
Esos cuidadores y profesores deberían estar tras las rejas por mucho tiempo.
Qué abuso tan grande, usar a los niños para recaudar fondos
De beneficencia nada, eso parece más una secta del horror
Usando la religión como escudo para sus maldades, peor imposible
Beneficencia o tapadera? Tremendo plot twist
La caridad se fue al diablo en ese sitio.
Ya saben, hasta para donar hay que investigar bien, no todo es lo que parece.
Con ‘ayuda’ como esa, mejor que no ayuden.
Esto parece más una película de terror que una empresa de beneficencia.
Ya ni las obras de caridad se salvan del bajo mundo
Empresa de beneficencia o una pesadilla disfrazada
Cuidado si hasta las donaciones eran parte del abuso