El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, reafirmó este viernes su respaldo al primer ministro de Haití, Alix Didier Fils-Aimé, y sostuvo que el Consejo Presidencial de Transición (CPT) debe disolverse antes del 7 de febrero, fecha en la que vence su mandato.
Durante una conversación telefónica entre ambos funcionarios, Rubio subrayó que el liderazgo de Fils-Aimé es clave para enfrentar la violencia de las bandas armadas y avanzar en la recuperación de la estabilidad institucional del país. Según el Departamento de Estado, el jefe de la diplomacia estadounidense enfatizó que solo un liderazgo firme y continuo puede contener la crisis de seguridad que atraviesa Haití.
El contacto se produjo un día después de que cinco de los siete miembros con derecho a voto del CPT firmaran una resolución solicitando la destitución del primer ministro, lo que ha intensificado las tensiones políticas a pocas semanas del fin del mandato del órgano transitorio.
Rubio también advirtió que intereses corruptos no deben interferir en el proceso de transición ni obstaculizar el camino hacia un gobierno democráticamente electo, reiterando que la disolución del CPT es un paso necesario para avanzar hacia la normalización institucional.
La situación política haitiana se ha agravado ante la falta de consenso sobre el futuro del país, mientras se acerca la fecha límite para el cierre del CPT, un órgano colegiado integrado por nueve miembros que ejerce de manera rotativa la presidencia.
El consejo acusa al primer ministro de incumplir su mandato y de no colaborar con sus decisiones, lo que ha derivado en presiones para removerlo antes de febrero. En paralelo, las autoridades haitianas han confirmado que 2026 será un año electoral, con elecciones legislativas y presidenciales previstas para el 30 de agosto y una eventual segunda vuelta el 6 de diciembre.
En el plano de seguridad, el representante especial de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF), Jack Christofides, informó que los primeros contingentes de la misión internacional llegarán a Haití en abril, con un despliegue total previsto para octubre.
La GSF, aprobada por el Consejo de Seguridad de la ONU y compuesta por unos 5,500 efectivos, contará con financiamiento asegurado por un año y tendrá como objetivo principal combatir el crimen organizado. Aunque Estados Unidos no enviará tropas, brindará apoyo técnico y especializado a la misión, cuyo costo mensual se estima en unos 100 millones de dólares.














Qué tiguere es Marco Rubio que les puso la fecha en la frente para que sepan que después del 7 de febrero el que se quede ahí es un intruso
Me gusta que Rubio hable claro porque en Haití lo que hace falta es un solo jefe que mande y no un grupo de gente peleándose por un pedazo de pastel
1 Marco Rubio puso el reloj a correr y ya era hora de que alguien le dijera a ese Consejo que dejen de estar dando vueltas y suelten el mando