El primer ministro de Canadá, Mark Carney, instó a una desescalada inmediata en Oriente Medio y cuestionó los recientes ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, señalando que se realizaron sin la participación de la Organización de las Naciones Unidas ni la consulta a aliados como Ottawa.
Durante declaraciones ofrecidas en Sídney, Australia, donde cumple una visita oficial, Carney afirmó que el programa nuclear iraní continúa representando un riesgo para la seguridad internacional tras más de veinte años de negociaciones y esfuerzos diplomáticos.
Si bien reiteró que Canadá ha respaldado históricamente los esfuerzos para impedir que Teherán desarrolle armas nucleares, expresó preocupación por la forma en que se produjo la ofensiva militar. A su juicio, actuar al margen de la Organización de las Naciones Unidas evidencia fallas en el sistema multilateral y en los mecanismos creados para resolver disputas de esta naturaleza.
El mandatario canadiense también condenó los ataques iraníes dirigidos contra civiles e infraestructuras en la región y pidió a todas las partes respetar el derecho internacional. Subrayó que su país está dispuesto a contribuir a una salida diplomática que priorice la protección de la población civil y compromisos firmes contra la proliferación nuclear.
Carney se encuentra en Australia como parte de una gira por el Indopacífico que incluye India y Japón. En Canberra tiene previsto reunirse con el primer ministro australiano, Anthony Albanese, y dirigirse al Parlamento antes de continuar su viaje.















Ojalá de verdad se imponga el diálogo, porque un conflicto mayor afectaría al mundo entero.
Me parece bien que también condene ataques contra civiles, eso no se puede justificar.
El tema nuclear con Irán es delicado, pero la vía militar siempre trae más tensión.
Si se actúa sin la ONU, eso complica más la diplomacia internacional.
Yo creo que tiene razón en pedir desescalada, esa región no aguanta más fuego.
Cuando no se consulta a la ONU, siempre hay debate.
Esa crítica muestra diferencias entre aliados.
Canadá pidiendo calma en medio del fuego cruzado.