Portugal enfrenta una jornada crítica con 35 incendios forestales activos en las regiones norte y centro del país, donde más de 2,800 bomberos luchan por contener las llamas.
El fuego más preocupante se concentra en Arouca, a unos 60 kilómetros al sur de Oporto, donde ya operan 776 efectivos, 258 vehículos terrestres y un helicóptero. La presencia de eucaliptos adultos en la zona facilita la propagación del incendio.
También se mantienen activos varios focos cercanos a la frontera con España, incluyendo uno en Ponte da Barca, próximo a Galicia, con 362 bomberos en la línea de combate. En los límites con Extremadura, los incendios de Penamacor y Nisa están bajo control, pero con fuerte presencia de equipos sobre el terreno.
El Instituto Portugués del Mar y la Atmósfera (IPMA) mantiene en alerta máxima por riesgo de incendios a casi todo el norte y centro del país.














dios mío que no se les vaya de las manos eso porque los fuegos forestales no piden permiso pa comerse todo
eso es lo que pasa cuando plantan tanto eucalipto esa vaina prende más rápido que un fósforo en gasolina
otra vez el fuego cogiendo el monte por allá y esos pobres bomberos fajao día y noche sin descanso