Mientras la República Dominicana es elegida por Francia como el nuevo centro regional de lucha contra el narcotráfico, aquí el gobierno del PRM sigue acumulando escándalos que huelen —y bastante— a polvo blanco.
El ministro francés de Europa y Asuntos Exteriores, Jean-Noël Barrot, anunció la creación de una academia regional contra la criminalidad organizada, con sede en el país. Un gran reconocimiento internacional, dicen algunos. Pero… ¿cómo se puede hablar de “lucha” cuando desde adentro siguen apareciendo funcionarios, dirigentes y allegados al poder con vínculos turbios?
El diputado Ramón Raposo fue claro: el Ministerio Público y la Junta Central Electoral deben blindar la política contra el dinero del narcotráfico, porque los últimos casos de extradiciones de dirigentes y allegados al PRM son una vergüenza nacional.
Y tiene razón. Mientras afuera nos venden como ejemplo, adentro se multiplican los casos de candidatos, funcionarios y figuras del oficialismo que terminan siendo investigados o arrestados por narcotráfico.
El más reciente episodio lo protagoniza Ethian Vásquez, expareja de la diputada oficialista Jacqueline Fernández, detenido por presuntos vínculos con el narco y requerido por la DEA.
Como de costumbre, la respuesta del PRM no se hizo esperar: “Ya no era su esposo”, “ya no tenía vínculos”, “eso no tiene nada que ver con el partido”.
El libreto de siempre: negar, despegarse y fingir sorpresa.
Pero los hechos son tozudos.
El país sigue viendo cómo la política se contamina, cómo el dinero del narco se cuela en campañas, y cómo las autoridades fingen demencia mientras reparten discursos de moralidad.
¿Y así nos quieren vender como el modelo regional contra el crimen organizado? Parece que en esta película, los dominicanos ponen la fachada limpia… mientras adentro el sistema sigue podrido.
Porque aquí, aunque cambien los nombres, el guion es el mismo: cuando hay escándalo, el PRM niega, se lava las manos y el tiempo lo borra todo… hasta que estalla el próximo caso.














En este país se cambia el color del partido, pero no la película
El sistema está podrido y el pueblo cansao de ese teatro
Nos venden como ejemplo, pero el ejemplo es de cómo tapar los líos
Ethian, “ya no era su esposo”, pero bien que lo defendían
Cada vez que explota un caso, salen con el mismo libreto
Aquí el problema no es el narco, es la política que se junta con él
El PRM tiene un máster en lavarse las manos
Eso e’ como poner al gato a cuidar el queso
Mucho “modelo regional”, pero el polvo sigue corriendo por dentro
Francia creyendo que aquí se lucha contra el narco, si supieran