El béisbol amateur dominicano está de luto con la muerte de Juan Germosén, una de sus figuras más emblemáticas, quien falleció la noche del domingo a los 74 años en su natal municipio de Tamboril, provincia Santiago.
Reconocido como uno de los jugadores más brillantes en la historia del béisbol no profesional en el país, Germosén conquistó el respeto y la admiración de fanáticos y colegas gracias a su talento, disciplina y entrega al deporte.
Aunque residió varios años en Estados Unidos, regresó a su tierra natal, donde ahora descansa en paz. Sus restos serán velados en la Funeraria José Rafael de Tamboril.
El veterano pelotero se marchó con una deuda pendiente: ser exaltado en vida al Pabellón de la Fama del Deporte Dominicano, un reconocimiento que nunca llegó, aunque muchos lo consideraban más que merecido.
Con su partida, el deporte nacional despide a una de sus glorias más recordadas, cuyo legado permanecerá como inspiración para las nuevas generaciones del béisbol.













Qué pena que nunca lo exaltaron en vida!
Germosén se merece un home run eterno en el cielo
Se fue una leyenda, pero su swing quedará en la historia