Falleció este martes Irina Podnósova, presidenta del Tribunal Supremo de Rusia, a los 71 años. La jueza, que llevaba poco más de un año en el cargo, compartió aulas universitarias con Vladímir Putin en la Facultad de Derecho de la Universidad Estatal de Leningrado. Su deceso se produjo tras años de luchar contra el cáncer.
El Supremo confirmó la noticia en un comunicado oficial: “Con profunda tristeza anunciamos el fallecimiento de la presidenta del Tribunal Supremo de la Federación de Rusia, Irina Podnósova, el 22 de julio de 2025”.
Podnósova asumió el cargo el 17 de abril de 2024, luego del fallecimiento de su predecesor Viacheslav Lébedev. Antes, se desempeñó por casi cuatro años como vicepresidenta del alto tribunal.
Algunos analistas sugieren que su designación al frente del Supremo pudo haber sido simbólica, dado su delicado estado de salud. “Putin sabía que no estaría mucho tiempo y le dio un último gesto de reconocimiento”, escribió el analista Stanislav Belkovski.












Parece que fue más un gesto de honor que una jugada de poder
Parece que fue más un gesto de honor que una jugada de poder
Putin le dio ese cargo como quien le da una despedida en vida a una vieja amiga