República Dominicana. – Se dice fácil, pero la cosa es grave: dirigentes del PRM están siendo señalados de narcotráfico, y ya no es rumor, es confrontación abierta. El reciente artículo de El Nuevo Diario expone que al menos una docena de diputados, alcaldes, regidores y exfuncionarios han estado vinculados con asuntos de drogas en los últimos cinco años. Eso no es casualidad, es alarma.
El debate explotó luego de que saliera a la luz que Fabio Augusto Jorge, exasesor del Poder Ejecutivo, enfrenta cargos por tráfico de cocaína en EE.UU. Esa acusación dejó claro que la sombra del narco no visita solo a los barrios pobres, sino que muchos “servidores públicos” tienen casa en ella. Mutuo cuestionamiento: ¿quién limpia la casa cuando los miembros ya están metidos hasta la cintura?
El diputado por la Fuerza del Pueblo, Tobías Crespo, no lo midió: “el partido de Gobierno está lleno de narcos”, dijo. Y el exsenador Dionis Sánchez añadió que el PRM debe revisarse “de los pies a la cabeza”. Porque, cuando los regidores, alcaldes, legisladores y altos funcionarios se ven salpicados, todo el PRM se ve como cómplice, aunque no lo sea.
El movimiento Participación Ciudadana también puso el dedo sobre la llaga: pidieron depurar mejor los cuadros del oficialismo para evitar que nombres turbios empañen lo que pueda quedar de credibilidad. Y mientras tanto, defensores del PRM responden que no todo lo que reluce es oro, que no todos los acusados están condenados, pero… ¿cuántas defensas pueden tener cuando el patrón se repite?
Lo preocupante no es solo el número de casos, sino lo habitual que ya empieza a sentirse esto: como si existiera una narrativa inevitable de corrupción narcótica dentro del poder. ¿Se está instaurando un narcoestado? Algunos lo dicen. Otros temen que eso ya esté ocurriendo, solo que no todos lo quieren ver.













No e’ que to’ sean narcos, pero ya hay demasiados casos pa’ uno no sospechar. ¡Eso no es coincidencia, es costumbre!
Ese lío ta feo. Si el gobierno ta lleno de narcos, ¿quién es que va a limpiar esa casa? Porque el tufo ya se siente.
¿Y entonces? ¿Pa’ eso fue que se hizo el cambio? ¡Del “se van” al “se quedaron con todo”, hasta con los puntos!
Lo que era rumor ya se volvió rutina. Si seguimos así, pa’ ser político habrá que tener cédula y expediente federal.
Si el poder se mezcla con droga, el futuro huele a peligro, no a progreso.
La gente ya no distingue entre rumor y realidad, porque el patrón se repite.
No se puede gobernar con sombra de narco encima, el país pierde confianza.
El problema es que cada vez se oye más normal, y eso da miedo.
Participación Ciudadana habló claro: hay que limpiar la casa, no barrer debajo del tapete.
Tobías Crespo no tuvo filtro, y lo de Dionis fue otro tablazo directo.
Si hasta los asesores del Poder Ejecutivo están en líos, imagínate los de abajo.
Fabio Augusto cayó en EE.UU., y eso manda un mensaje feo pa’l Gobierno.
El PRM tiene que revisarse, porque donde hay tanto humo hay candela.
Ta fuerte eso, el narco metido hasta en la política ya no es cuento, es costumbre.