Washington.– La NASA anunció el martes que la misión Artemis II, inicialmente prevista para abril de 2026, podría adelantar su lanzamiento a febrero de ese mismo año, dependiendo de los resultados de las pruebas finales y siempre con la seguridad de la tripulación como prioridad.
Este posible ajuste significaría que Estados Unidos volvería a enviar astronautas alrededor de la Luna por primera vez desde 1972, utilizando el poderoso cohete Space Launch System (SLS) y la cápsula Orion, diseñada para viajes de larga duración fuera de la órbita terrestre.
“Tenemos un asiento en primera fila para la historia”, afirmó Lakiesha Hawkins, administradora adjunta del Programa de la Luna a Marte, al señalar que la ventana de lanzamiento podría abrirse desde el 5 de febrero de 2026.
Durante la conferencia, Charlie Blackwell-Thompson, directora de lanzamiento de Artemis, indicó que el cohete SLS ya está “prácticamente ensamblado”, restando acoplar la cápsula Orion y completar pruebas en tierra.
Uno de los principales retos es el escudo térmico de Orion, tras detectarse problemas en la misión no tripulada Artemis I en 2022. Según explicó Rick Henfling, director de vuelo de entrada, los ajustes realizados garantizarán mayor resistencia durante la reentrada atmosférica.
Artemis II tendrá una duración aproximada de 10 días, con el objetivo de validar los sistemas críticos de la nave con astronautas a bordo. La tripulación estará integrada por Reid Wiseman, Victor Glover y Christina Koch (NASA), junto al canadiense Jeremy Hansen (CSA).
Los astronautas seguirán una trayectoria libre de retorno que los llevará a más de 9.260 kilómetros más allá de la Luna, la mayor distancia alcanzada por humanos desde la era Apolo. Allí realizarán pruebas de control manual de la nave y experimentos científicos en tiempo real, incluyendo fotografía y análisis geológico lunar con apoyo del Centro de Control de Houston y del equipo de la geóloga Kelsey Young en el Goddard Space Flight Center.
Esta misión será el paso previo a Artemis III, donde la NASA busca concretar un alunizaje tripulado y avanzar en la meta de establecer una presencia humana sostenida en la Luna como plataforma para futuras expediciones a Marte.













