El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, reconoció que su gobierno enfrenta un gran desafío para conectar con la juventud de Occidente, especialmente con la llamada generación Z, que ha mostrado un marcado rechazo hacia su figura y las acciones militares en Gaza.
En una entrevista en el pódcast británico Triggernometry, Netanyahu admitió que Israel tiene «trabajo por hacer» para recuperar el respaldo de los jóvenes, en momentos en que las protestas en ciudades occidentales crecen y son lideradas, en gran medida, por estudiantes y activistas juveniles.
Una encuesta de Gallup reveló que solo el 6 % de los estadounidenses entre 18 y 34 años tiene una opinión favorable del primer ministro, mientras que apenas el 9 % aprueba la ofensiva militar israelí en Gaza, la cual ha dejado más de 62,000 palestinos muertos desde el 7 de octubre, según cifras del Ministerio de Salud gazatí avaladas por la ONU.
Netanyahu atribuyó este rechazo a lo que calificó como una «campaña organizada y financiada» para debilitar los apoyos tradicionales a Israel en el mundo occidental.













