El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, nominó oficialmente a Donald Trump al Premio Nobel de la Paz durante una cena en la Casa Blanca.
En el encuentro, ambos discutieron la propuesta estadounidense de un alto el fuego de 60 días en Gaza, mientras Netanyahu elogió los esfuerzos de Trump por promover la paz, particularmente en Medio Oriente. “Es bien merecido y deberías recibirlo”, afirmó el primer ministro.
Esta es la tercera nominación formal de Trump al Nobel de la Paz en 2025. La primera provino del Gobierno de Pakistán, que reconoció su rol en la tregua entre India y Pakistán, y la segunda fue enviada por el congresista republicano Buddy Carter, quien destacó la mediación de Trump en conflictos internacionales. Según las reglas del Comité Nobel, los gobiernos y parlamentarios pueden presentar postulaciones.
Trump reaccionó con entusiasmo a la nominación, resaltando que es un reconocimiento significativo viniendo de Netanyahu. El expresidente ha declarado repetidamente que merece el Nobel tanto o más que Barack Obama, basándose en su historial de mediaciones, incluyendo entre Israel e Irán, la RDC y Ruanda, e incluso Egipto y Etiopía.












ese nobel ya parece un trofeo de tómbola se lo dan a cualquiera que hable bonito
trump no logró la paz ni en su casa y ahora quieren darle premio por medio oriente
el mundo se volvió loco netanyahu nominando a trump al nobel de la paz como si fuera ghandi
Netanyahu sabe mover fichas políticas. Esta nominación es más simbólica que real, pero refuerza la narrativa de que Trump fue clave en los Acuerdos de Abraham.
Esto es parte del show geopolítico. Netanyahu le lanza flores a Trump mientras refuerza su propia posición interna, sabiendo que Trump podría volver al poder.
¿Paz? ¿Dónde? Gaza sigue bajo asedio, y la ocupación continúa. Nominar a Trump al Nobel es como darle un premio de salud a un vendedor de cigarrillos.
La nominación no es sorpresa. Trump ayudó a establecer relaciones entre Israel y algunos países árabes, pero eso no lo convierte automáticamente en un pacificador global.
Nominar a Trump al Nobel de la Paz es una bofetada a las víctimas de bombardeos, sanciones y políticas de exclusión. ¿De qué paz están hablando?