El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, inauguró de manera anticipada la Navidad desde El Helicoide, el Centro de Procesados y Penados Área Metropolitana de Caracas I, con un espectáculo de fuegos artificiales la noche del miércoles. La celebración se produjo un día después de que el gobierno estableciera el 1 de octubre como fecha oficial de inicio de las festividades navideñas.
El Helicoide es conocido por albergar a decenas de presos políticos y detenidos comunes, y ha sido señalado en informes de la ONU por prácticas de tortura, incluyendo posiciones forzadas, asfixia, descargas eléctricas y golpes con objetos contundentes, así como amenazas de muerte, desnudez forzada y encadenamiento prolongado.
La Misión Internacional Independiente de Determinación de los Hechos de la ONU documenta asesinatos durante protestas, detenciones arbitrarias, desapariciones forzadas y violencia sexual como parte de una estrategia de persecución política que califica como crimen de lesa humanidad. Según el informe, la represión iniciada en julio de 2024 representa la continuación de un plan estatal para eliminar opositores reales o percibidos.
A través de videos y fotografías compartidos en redes sociales, vecinos de Caracas captaron el momento en que los fuegos artificiales iluminaron el edificio, generando un contraste marcado con la grave situación de derechos humanos denunciada en el lugar.












Eso es como poner música de fiesta en un cementerio
Fuegos artificiales mientras hay presos sufriendo, el contraste da escalofríos
Maduro celebrando Navidad en un centro de tortura, eso no tiene nombre