El expresidente de Estados Unidos, Barack Obama (2009-2017), calificó este martes como “ridícula” la acusación del actual mandatario, Donald Trump, quien lo tildó de “traidor” y lo acusó de liderar una supuesta conspiración para deslegitimar su victoria electoral en 2016.
“Estas extrañas afirmaciones son ridículas y un débil intento de desviar la atención”, expresó el portavoz de Obama, Patrick Rodenbush, en un comunicado enviado a medios nacionales. Añadió que, aunque por respeto a la presidencia suelen evitar responder a los constantes ataques de Trump, “estas alegaciones son lo suficientemente indignantes como para merecer una”.
Horas antes, Trump declaró desde la Casa Blanca que Obama lideró un intento de manipular las elecciones de 2016 mediante filtraciones y operaciones de inteligencia, con el objetivo de sabotear su Gobierno. Sin presentar pruebas, afirmó que “Obama dio órdenes escritas y firmadas” y que los documentos clasificados “ya salieron a la luz”.
“Lo pillaron directamente. No es un grupo de personas. Es Obama. Lo que hicieron en 2016, y luego en 2020, es muy criminal”, dijo Trump, quien volvió a repetir sin evidencia que le robaron las elecciones de 2020.
En sus publicaciones en Truth Social, Trump incluso compartió un video falso generado con inteligencia artificial donde supuestamente se muestra a Obama siendo arrestado en el Despacho Oval, lo que generó fuertes críticas por incitar a la desinformación y la polarización.
Funcionarios republicanos han acusado en repetidas ocasiones a colaboradores de Obama de filtrar información a medios como The Washington Post, especialmente en torno a la supuesta interferencia rusa en los comicios de 2016. Estas teorías, no comprobadas por la justicia, han sido base del discurso de Trump para deslegitimar investigaciones que le involucran.
El expresidente republicano además dijo que la prensa debería enfocarse en ese “escándalo de conspiración”, en lugar de continuar con la cobertura sobre el caso de Jeffrey Epstein, el magnate acusado de tráfico sexual de menores que murió en una prisión federal en 2019.













Lo que pasa es que a Trump le cuesta aceptar que hay líderes más admirados y con más credibilidad que él. Obama sigue siendo una figura sólida.
Obama siempre ha sabido manejarse con clase. Llamar ‘ridículas’ esas acusaciones es quedarse corto. Trump vive en su propio universo paralelo.
Ridículas es poco. Trump lanza teorías conspirativas cada vez que se siente amenazado. Ya cansa esa estrategia.
Obama no necesita defenderse, su historial habla por él. Trump solo busca desviar la atención de sus propios problemas legales.
Obama le dijo ridículo y eso fue con clase porque otro le dice loco
ese hombre vive echando culpas como si no fuera él que gobernó cuatro años
Trump no supera que Obama tiene más flow y más respeto mundial