República Dominicana.- El padre Nino presentó imágenes captadas por un dron que evidencian cómo Barrick Gold estaría vertiendo desechos contaminantes de manera intencional en el río Naranjo, fuente de agua para miles de familias en Cotuí.
Según la denuncia, los residuos son liberados a través de una tubería de desagüe, lo que pone en riesgo la salud de la población y el ecosistema local.
El sacerdote criticó el silencio del gobierno de Luis Abinader, el Partido Revolucionario Modeeno (PRM), el Ministerio de Energía y Minas y la presidenta de Barrick Gold, Juana Barceló, quienes han guardado silencio frente a esta situación. Enfatizó que la comunidad está siendo afectada por estas acciones y que las autoridades deben tomar cartas en el asunto.
Las imágenes muestran el impacto ambiental de la actividad minera en la zona, con daños evidentes en la flora y fauna del río Naranjo.










En este país las autoridades están ciego pero cuando ellos quieren pero cuando quieren buscar cámaras ahí si
Las autoridades de medio ambiente donde están ellos van donde les conviene
Cuántas veces hemos visto que las empresas mineras no respetan nada.
¡Y después hablan de cuidar el medio ambiente! Esto es puro cuento.
La minería no puede ser a costa de la salud de los dominicanos.
Ojalá que este asunto no se quede en el olvido.
El agua es vida, no podemos permitir que la destruyan así.
La comunidad está indefensa, el gobierno debe hacer algo urgentemente.
Si no hay consecuencias, esto no para, tenemos que luchar por nuestro futuro.
Esos residuos están matando el río, necesitamos respuestas ya.
¿Quién se va a hacer responsable de todo esto?
Esos desechos van a afectar a muchas familias y el ecosistema.
Barrick Gold no puede seguir con esa impunidad.
La gente de Cotuí tiene derecho a vivir sin contaminación.
¡Qué desastre! ¿Y las autoridades qué hacen al respecto?
El padre Nino está fajao denunciando, pero si el gobierno no mete mano, ¿quién va a parar este desastre?
Es triste ver cómo se acaba con la naturaleza por la avaricia.
Todo esto es culpa de la falta de fiscalización, el daño es evidente.
Lo peor no es solo la contaminación, sino el silencio de las autoridades. Parece que se hacen los chivos locos con Barrick Gold.
Ojalá no se haga un daño irreparable al río Naranjo.