República Dominicana.- El ministro Paíno Henríquez llegó al Ministerio de Medio Ambiente con la bandera de la conservación, pero las señales parecen contradecir sus palabras. Entre permisos polémicos y talas masivas, lo que se ve es un ministerio que habla bonito mientras los espacios verdes sufren.
El Cinturón Verde de Santo Domingo, ese pulmón natural que debería estar fuera del alcance de la especulación inmobiliaria, ha sido escenario de decisiones que levantan más dudas que certezas.
Paíno y el viceministro Danny Santos Comprés autorizaron la construcción de más de 300 apartamentos en un área donde las multifamiliares están prohibidas. Vecinos y abogados presentaron una querella ante la Procuraduría Especializada para la Defensa del Medio Ambiente, denunciando violaciones legales, destrucción de lomas y riesgo de colapso del tránsito.
Como si eso no fuera suficiente, en el Centro Olímpico Juan Pablo Duarte se autorizó la tala de 901 árboles de 28 especies diferentes. Según el ministerio, la medida buscaba proteger infraestructuras, pero ambientalistas y ciudadanos cuestionan la verdadera necesidad de cortar tantos árboles.
Las acciones de Paíno levantan más preguntas que respuestas. Cuando asumió, su compromiso era proteger los recursos naturales; hoy, sus decisiones parecen favorecer los desarrollos urbanos por encima de la preservación ambiental. ¿Es coherente su discurso de cuidado del medio ambiente con lo que está pasando en la práctica?
Mientras tanto, los ciudadanos y especialistas observan: los árboles desaparecen, las lomas se reducen y el ministerio sigue otorgando permisos que generan más dudas que certezas.
La pregunta que nadie responde es incómoda pero clara: ¿realmente podemos confiar en que el ministerio está cumpliendo su rol de guardián del medio ambiente o las promesas eran solo palabras bonitas?














Defender proyectos por encima del medio ambiente es como cuidar la caja y dejar que se queme el regalo.
La selva y los ríos no pagan campaña, por eso no entran en la lista de prioridades.
Debe creer que los árboles dan discursos y no oxígeno.
Proteger el medio ambiente no da comisiones… ahí está el problema.
Cada permiso polémico es un golpe a la confianza ciudadana.
El medio ambiente no se defiende con discursos, sino con acciones.
Hablan de conservación, pero actúan como promotores inmobiliarios.
El Cinturón Verde no es para apartamentos, es para respirar.
Si cortar 901 árboles es “proteger”, no quiero imaginar lo que es destruir.
Con Paíno hasta el Parque Mirador va a terminar en solares
El único verde que él respeta es del dinero
Ese hombre no planta ni una mata de cilantro
Si Paíno sigue, el himno nacional va a decir “bosques extintos”
En las mentiras está el fracaso de los demás
Si los árboles tuvieran WhatsApp, ya hubieran hecho un grupo de “Huye que ahí viene Paíno”
El hombre es experto en fotosíntesis inversa: de mata a madera
Paíno es el Thanos de las matas, un chasquido y se fueron
Medio Ambiente con él es como poner a un zorro a cuidar gallinas
Si Paíno fuera jardinero, las plantas se mudan
No todo es malo también han hecho proyectos de reforestación
Mucha gente opina sin conocer el proceso ambiental