El presidente de Colombia, Gustavo Petro, expresó su expectativa de iniciar una nueva etapa en la relación bilateral con Estados Unidos durante su encuentro de este martes con el mandatario estadounidense Donald Trump en la Casa Blanca, en lo que podría ser el primer y único cara a cara entre ambos líderes.
La reunión se produce en un contexto de intereses mutuos. Colombia, principal productor mundial de cocaína, busca recuperar el respaldo de Washington para sostener la presión militar contra los cultivos ilícitos, especialmente tras perder el año pasado la certificación estadounidense en la lucha antidrogas.
Estados Unidos, por su parte, necesita la cooperación de Bogotá para garantizar la recepción regular de migrantes colombianos deportados en el marco de la política migratoria impulsada por Trump.
En ese sentido, el Gobierno colombiano anunció la semana pasada la reanudación de los vuelos de repatriación en aeronaves nacionales, tras ocho meses de suspensión, una señal de distensión tras meses de tensiones diplomáticas.
Aunque ambos mandatarios han moderado el tono desde una llamada telefónica sostenida el pasado 7 de enero, el encuentro se mantiene en un perfil bajo y bajo un clima de incertidumbre, dado el carácter impredecible de ambos líderes. Trump adelantó que uno de los principales temas de la agenda será el narcotráfico, al señalar que “enormes cantidades de drogas” salen de Colombia.
Petro llegó a Washington acompañado de su canciller, Rosa Villavicencio, el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, y altos responsables de inteligencia. La canciller aseguró que la relación bilateral “se va a relanzar”, mientras que el ministro de Defensa afirmó que el mensaje del encuentro es que “ganan las naciones y pierden los criminales”.
Las relaciones entre ambos países se deterioraron de forma significativa tras el inicio de la campaña de deportaciones de Trump, que Petro criticó abiertamente al considerar que los migrantes colombianos no recibían un trato digno.
La tensión escaló posteriormente con operaciones estadounidenses contra presuntas embarcaciones del narcotráfico en el Caribe y culminó con la descertificación antidrogas de Colombia, que puso en riesgo importantes fondos de cooperación.
El enfrentamiento incluyó acusaciones directas de Trump contra Petro, sanciones personales y la retirada de su visado, además de un cruce público de reproches que llevó al mandatario colombiano a movilizar apoyos en América Latina y Estados Unidos.
El reciente derrocamiento del presidente venezolano Nicolás Maduro marcó un punto de inflexión que, según fuentes diplomáticas, facilitó el acercamiento entre ambos gobiernos.
Durante su visita, Petro aprovechará su estancia en Washington para reunirse con congresistas, acudir a la Organización de Estados Americanos (OEA) y ofrecer una conferencia en la Universidad de Georgetown, antes de regresar a Colombia, donde concluirá su mandato en agosto, mientras Trump encara aún tres años más en la Casa Blanca.













