El presidente de Groenlandia, Jens-Frederik Nielsen, expresó este martes su malestar ante el renovado interés del presidente estadounidense Donald Trump en adquirir la isla ártica, un territorio autónomo que forma parte del Reino de Dinamarca.
Nielsen afirmó que las declaraciones de Trump reducen a Groenlandia a una simple pieza estratégica en términos de poder y seguridad, una visión que, según dijo, no representa la identidad ni la realidad del pueblo groenlandés. En un mensaje publicado en Facebook, subrayó que el país es una democracia consolidada, con historia y cultura propias, y con pleno derecho a decidir su futuro.
El mandatario recalcó que la integridad territorial y el derecho a la autodeterminación de Groenlandia están protegidos por el derecho internacional y no pueden ser ignorados bajo ningún argumento geopolítico.
Las declaraciones surgen luego de que Trump insistiera en que Estados Unidos “necesita” Groenlandia por razones de seguridad nacional, durante una comparecencia en su residencia de Mar-a-Lago. En ese contexto, el expresidente criticó a Dinamarca por, según él, no invertir lo suficiente en la isla ni contar con capacidad militar propia.
La polémica se intensificó tras el nombramiento del gobernador de Luisiana, Jeff Landry, como enviado especial de Estados Unidos para Groenlandia, una decisión que fue rechazada tanto por las autoridades groenlandesas como por el Gobierno danés, que calificó la medida de inaceptable.
Dinamarca y Groenlandia reiteraron de forma conjunta que ningún país puede anexionarse otro bajo el pretexto de la seguridad internacional. Nielsen agradeció además el respaldo recibido por parte de líderes internacionales, destacando que la isla no enfrenta esta situación en soledad.
Groenlandia, con una población cercana a los 57 mil habitantes, cuenta desde 2010 con un estatuto de autonomía que reconoce su derecho a la autodeterminación. Aunque existe un respaldo mayoritario a la independencia, los sondeos reflejan un rechazo claro a formar parte de Estados Unidos.












Trump vuelve con un discurso que genera tensión innecesaria
Es positivo que su presidente defienda la soberanía y el respeto internacional
La reacción de Groenlandia es válida porque ningún territorio se vende como si fuera un negocio