Las primarias celebradas en Texas marcaron el inicio oficial del ciclo electoral de mitad de mandato en Estados Unidos, un proceso que definirá el equilibrio de poder en Washington durante la segunda mitad del mandato del presidente Donald Trump.
En noviembre, los votantes renovarán la totalidad de la Cámara de Representantes y 35 de los 100 escaños del Senado. El resultado determinará si el mandatario mantiene el respaldo legislativo o si enfrenta una mayoría demócrata con capacidad para frenar iniciativas e impulsar investigaciones.
Texas, el segundo estado más poblado del país, encabezó la jornada inaugural, mientras que Carolina del Norte y Arkansas también celebraron primarias.
En la carrera republicana por el Senado texano, el actual senador John Cornyn busca un cuarto mandato y se enfrentó al fiscal general del estado, Ken Paxton, aliado cercano de Trump. Las proyecciones de cadenas como CNN y NBC News apuntan a una segunda vuelta en mayo, ya que ninguno habría alcanzado el 50 % necesario para asegurar la nominación.
Cornyn ha advertido que la candidatura de Paxton podría poner en riesgo un escaño que los republicanos consideran clave para mantener su mayoría.
En el bando demócrata, compitieron la congresista Jasmine Crockett y el legislador estatal James Talarico. Proyecciones preliminares indicaban ventaja para Talarico.
Analistas señalan que la figura de Trump domina el escenario político incluso en estas contiendas internas. “Está en primera línea en todas estas primarias”, afirmó Peter Loge, profesor de comunicación política de la Universidad George Washington.
En Carolina del Norte, los demócratas aspiran a recuperar un escaño en el Senado. Las proyecciones anticipadas muestran que Michael Whatley, expresidente del Comité Nacional Republicano, se enfrentaría en noviembre al exgobernador demócrata Roy Cooper.
Los republicanos inician este ciclo defendiendo una ventaja de 53-47 en el Senado y una ajustada mayoría en la Cámara de Representantes, en un escenario que podría redefinir la agenda legislativa de los próximos dos años.















El equilibrio en Washington puede cambiar bastante.
Esas primarias marcan el arranque de una batalla fuerte.
Texas siempre prende el fogón político en EE.UU.