El príncipe Andrés de Inglaterra anunció que renuncia a su título de duque de York y a su membresía en la orden de la Jarretera, tras años de escándalos por su vinculación con el financiero condenado Jeffrey Epstein.
La decisión se produce después de múltiples acusaciones en su contra por presunto abuso sexual, incluyendo los señalamientos de Virginia Giuffre, quien alegó haber sido víctima de explotación cuando era adolescente.
En un comunicado, Andrés aseguró que su intención es no distraer a la familia real de sus responsabilidades oficiales. “Tras conversaciones con el rey y mi familia, hemos concluido que las continuas acusaciones contra mí distraen del trabajo de su majestad y de la familia real. Mantengo mi decisión de retirarme de la vida pública”, señaló.
La relación entre Andrés y Epstein, que se remonta a 1999, incluyó encuentros en Nueva York, Florida, las Islas Vírgenes y varias residencias reales británicas. A pesar de que Andrés niega haber tenido conocimiento de los crímenes de Epstein y rechaza haber agredido a Giuffre, los hechos lo han mantenido en el centro de la polémica durante años.
En 2021, Andrés llegó a un acuerdo extrajudicial con Giuffre en Nueva York, valorado en 16 millones de dólares, tras la demanda por abuso sexual. La controversia le costó títulos militares, afiliaciones a organizaciones benéficas y la prohibición de usar el título de Alteza Real.
Recientemente, salió a la luz un mensaje de Andrés a Epstein de 2011, en el que asegura que “estamos juntos en esto” y sugiere seguir en contacto para “jugar un poco más”, contradiciendo declaraciones anteriores en las que aseguraba haber cortado la relación.
El caso también está marcado por el trágico suicidio de Virginia Giuffre en abril de 2025, quien denunció que fue traficada para hombres poderosos, entre ellos el príncipe Andrés.













Los escándalos lo siguieron hasta el palacio.
Eso no borra lo que hizo, pero por lo menos da la cara.
Al fin ese hombre decidió soltar el título, ya era hora.