Aiden Fucci, un adolescente de 14 años, asesinó brutalmente a su compañera Tristyn Bailey, de 13 años, con 114 puñaladas en un bosque de Florida en mayo de 2021.
La joven fue reportada como desaparecida y encontrada sin vida ese mismo día. El crimen fue planeado: Fucci había comentado con amigos su deseo de matar a alguien y fue captado por cámaras antes y después del ataque. El caso conmocionó al país por la crueldad del acto y la edad de los implicados.
Durante el juicio, la familia de Tristyn ofreció desgarradores testimonios, destacando el sufrimiento que dejó su muerte. La hermana mayor ilustró el horror colocando 114 piedras en un frasco, cada una representando una puñalada.
El asesino se declaró culpable antes del juicio y envió una carta pidiendo perdón, aunque sin mencionar a su víctima directamente. Sus familiares, incluyendo su abuela, pidieron compasión.
El juez dictó cadena perpetua, la pena máxima para un menor en Florida, aunque podrá apelar en 25 años. Consideró que el crimen fue extremadamente cruel y que la posibilidad de rehabilitación era baja. El caso ha sido descrito como uno de los más duros en la historia judicial del condado de St. Johns.










la familia de esa niña debe estar destrozá eso no tiene perdón
114 puñaladas eso no es normal eso es del diablo
ese muchacho tenía el mal metío por dentro