Autoridades portuguesas y alemanas reanudaron esta semana las investigaciones sobre la desaparición de Madeleine McCann, la niña británica desaparecida en 2007 mientras vacacionaba con su familia en Praia da Luz, Portugal.
Las pesquisas se concentran en zonas cercanas al lugar de los hechos, incluyendo un chalet vinculado a Christian Brückner, principal sospechoso del caso.
Unos 25 agentes alemanes, equipados con tecnología avanzada como radares de penetración terrestre, participan en los operativos que se extenderán hasta el viernes. Las búsquedas responden a una orden de la justicia alemana, que presume que Brückner pudo haber asesinado a Maddie. A pesar de esta sospecha, el acusado aún no ha sido formalmente imputado por ese caso.
Christian Brückner cumple condena en Alemania por la violación de una mujer en 2005 en la misma zona donde desapareció Maddie. Con un historial delictivo que incluye abusos desde su adolescencia, vivió durante años en el Algarve y fue ubicado por rastreo telefónico en el área la noche del secuestro. El caso Maddie sigue sin resolverse casi dos décadas después, manteniendo la atención mundial.










Ojalá aquí se investigaran los casos de niños perdidos con ese mismo empeño
Madeleine tiene casi 20 años desaparecida y todavía no se rinden… ¡Qué perseverancia, Dios mío
Eso parece un expediente eterno, como los casos de aquí que nunca se cierran ni se aclaran.”
Vivo cerca de donde ocurrió todo y cada vez que se reabre el caso vuelve la atención mediática. Muchos aquí queremos saber la verdad, pero también deseamos que se haga con respeto.
Es imposible no sentir empatía por los padres. Que después de tantos años aún haya nuevas pistas es esperanzador, pero también muy triste. Ojalá esta vez encuentren respuestas.
El caso de Madeleine marcó a una generación. Reabrir la investigación después de tanto tiempo puede ser positivo si hay pruebas reales, pero también puede reabrir heridas innecesariamente.
Es sorprendente que después de más de 15 años todavía haya líneas de investigación