El regulador de competencia del Reino Unido planteó este miércoles una medida que permitiría a los sitios web impedir que Google utilice sus contenidos en las funciones de búsqueda impulsadas por inteligencia artificial, en particular en los resúmenes automáticos conocidos como Vistas generales de IA.
La propuesta fue presentada por la Autoridad de Competencia y Mercados (CMA, por sus siglas en inglés) y se encuentra actualmente en fase de consulta pública. Llega después de que Google fuera designada en octubre como “empresa estratégica en el mercado” por su posición dominante en las búsquedas en línea, lo que la somete a un marco regulatorio más estricto.
Editores de sitios web, especialmente medios de comunicación, han denunciado que la inteligencia artificial de Google utiliza sus contenidos sin compensación económica para entrenar modelos y generar respuestas automáticas. Además, sostienen que estos resúmenes reducen el incentivo de los usuarios a visitar las páginas originales, afectando directamente el tráfico y los ingresos publicitarios.
De acuerdo con la propuesta de la CMA, los editores tendrían la opción de rechazar el uso de su contenido tanto para alimentar funciones de IA dentro del buscador como para el entrenamiento de modelos de inteligencia artificial externos a la búsqueda. Asimismo, Google estaría obligada a adoptar medidas que aseguren una atribución clara y visible del contenido en los resultados generados por IA.
El regulador destacó que Google concentra cerca del 90 % de las búsquedas en Reino Unido y que más de 200,000 empresas británicas utilizan su plataforma para anunciarse, lo que refuerza la necesidad de introducir mayores salvaguardas para la competencia y la transparencia.
Desde la compañía, el responsable de producto Ron Eden advirtió que cualquier nuevo control debe evitar alterar la experiencia de los usuarios o fragmentar el funcionamiento del buscador. También afirmó que Google ya ofrece herramientas para que los editores gestionen cómo aparece su contenido en los resultados.
Entre otras recomendaciones, la CMA propuso facilitar el cambio del motor de búsqueda predeterminado y exigir a Google demostrar que la clasificación de resultados es justa y no discriminatoria.
El período de consulta pública permanecerá abierto hasta el 25 de febrero. La iniciativa se inspira en el Reglamento de Mercados Digitales de la Unión Europea, que busca limitar los abusos de posición dominante de las grandes tecnológicas.















También es verdad que mucha gente se beneficia de esos resúmenes rápidos
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